Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Busquets es uno de esos futbolistas que a los contrarios más ganas dan de reventar con una falta fuera de lugar en el centro del campo. Los motivos son fáciles de entender. Está en todos lados, en todas partes. Allá donde hay lío allí está "Busy" siempre atento al cruce, al robo del balón, a imponer su cuerpo, a robar por alto, por bajo, por el centro. Si hay que dejar el pie en algún sitio también está Busquets, si hay alguien en el suelo ese es el bueno de "Busy", un pedazo de pan según sus compañeros. Un auténtico c... según sus rivales. El joven centrocampista azulgrana jugaba de delantero centro cuando Pep Guardiola lo rescató del filial para convertirlo en el medio centro defensivo más listo, más espabilao del fútbol español. Un jugador que conjuga la picardía del punta con el rigor del defensa central. Por eso "Busy" juega de centrocampista, porque ni lo uno ni lo otro, sino que todo al mismo tiempo.


Rubén Pérez tiene perfil de jugador de club importante. El sevillano Rubén Pérez está demostrando, con su excelente campaña en el Deportivo de la Coruña, que tiene calidad suficiente para jugar y convertirse en un jugador de relieve en su club de origen, el Atlético de Madrid. Rubén es un mediocentro de contención con calidad para organizar el juego de su equipo, un Bruno o un Busquets en progresión. Los colchoneros deberán hacer una profunda renovación de su equipo apostando, en primer lugar, por la cantera, con jugadores como Pulido, Coke, Keko, Domínguez, Mario, Cabrera, Joel, Borja, Ibrahima, etc. Futbolistas salidos de las categorías inferiores con hambre minutos en el club del Manzanares. Rubén Pérez tiene madera de líder y de jugador con gran proyección en un club como el Atlético hambriento de ídolos locales y de emblemas nacionales a los que agarrarse (al igual que el vecino Real Madrid), por lo que encajaría perfectamente en el papel de futuro referente colchonero y, de paso, tomaría el relevo a un De Gea que parece que volará al final de temporada a tierras británicas.

El buen momento del Fútbol Club Barcelona ha servido para ocultar algunas de las deficiencias más importantes del club, como es la desafortunada elección de fichajes en los últimos años. El caso del semidesconocido Chygrynskiy, central procedente del Shakhtar Donestk, contrado por petición expresa de Pep Guardiola, es el último de los fichajes más que cuestionables realizados por los blaugranas. El central ucranio conocido en su casa a la hora de comer, fichado por 25 millones de euros a pesar de las reticencias de Txiki Beguiristáin, es considerado un "capricho del entrenador". Capricho caro y poco productivo hasta la fecha. Abucheado en el Camp Nou en los últimos partidos y con grandes problemas para rendir en la zaga barcelonista debido, entre otras cosas, a su lentitud para defender y sus problemas de colocación y marcaje. El asunto de Chygrynskiy vuelve a poner a colación los fichas absurdos realizados por el club en los últimos tiempos. Además de los 25 millones de euros desembolsados por el ucranio tenemos los casos de Henrique del Palmeiras, contrado por 8 millones de euros, y de Keirrison del Palmeiras, por nada menos que 14 millones. Ninguno de los dos ha jugado un solo minuto con la camiseta azulgrana. Son fichajes difíciles de entender. Y de explicar. Maxwell, otro brasileño, suplente del Inter de Milán, ha sido otra de las extrañas adquisiciones. Hay que tener en cuenta que el Barça actual se sostiene sobre unos pilares procedentes de la buena labor de cantera realizada con anterioridad a la llegada de Laporta. Los Valdés, Puyol, Xavi, Iniesta, Busquets, Messi y Bojan ya estaban en la cantera azulgrana con anterioridad. Lo dicho no tapa tampoco los aciertos en los fichajes de Alves, Keita y Touré, formalizados en los últimos años. Pero los más más de 50 millones de euros gastados innecesariamente en los últimos dos años debería llevar a la reflexión a más de uno.

Acabo de regresar de ver el Barça-Real Madrid que ha terminado hace diez minutos. El primer gran partido de la temporada. A primera vista y antes de que los diferentes medios de comunicación empiecen a hacer sus análisis voy a dar, a bote pronto, alguna de las valoraciones sobre el choque. En primer lugar, que ha sido un partido muy igualado, muy disputado, muy entretenido y muy reñido como hacía años que no ocurría. Si bien el Barça ha mostrado desde el primer momento sus armas, que son el toque, el rondo, el control de juego y el posicionamiento en el campo tanto en defensa (excelente Puyol) como en ataque, el Madrid no le ha perdido en ningún momento la cara al partido y de hecho las mejores ocasiones salvo el gol de Ibrahimovic han sido del conjunto merengue. Ronaldo, Marcelo y Benzemá han disfrutado de ocasiones para hacer perfectamente gol que al final se han quedado en nada. Podriamos decir que el Madrid ha ganado en uuuiiis y el Barcelona en goles. Habría que destacar, aunque suene tópico, que el árbitro a pitado más del lado de los azulgrana, sobre todo en las reiteradas faltas de la primera parte que no ha sancionado antes a Busquets, Keita e incluso Iniesta. Ese ha sido el "pero" a poner al colegiado que, sin embargo, ha cargado pronto de tarjetas a la defensa blanca. En definitiva, los azulgranas se van contentos por el resultado y los madridistas deberían hacerlo también porque han sabido plantarles cara. Sólo les ha faltado un poco más de posesión, los contragolpes y las ocasiones han sido casi todas del equipo merengue pero aun así a los blancos les ha faltado un poco de jerarquía en la posesión (un Cesc, un Silva o algo así). Ronaldo ha estado muy bien tras más de un mes de inactividad y su cambio por Benzemá, que poco ha aportado, se ha notado. Kaká ha estado muy bien en el desborde pero muy chupón y poco resolutivo de cara a portería. Messi ha hecho un partido discreto, ha estado implicado y con cierto desborde pero no ha sido el jugador de otros encuentros. E Ibrahimovi ha sido decisivo, tanto en el gol como en su incidencia en el juego, muy superior a la de Henry. No quiero terminar este artículo sin referirme a Puyol, quien para mi ha sido la clave para que el Barça se vaya a casa con los tres puntos. Y esta es mi calificación de los jugadores del 1 al 3, al término del partido.
Barcelona: Valdés (2), Alves (1), Abidal (1), Piqué (2), Puyol (3); Keita (1), Busquets (2), Xavi (2), Iniesta (2); Messi (1) y Henry (1) -Ibrahimovic (2)-.
Real Madrid: Casillas (1); Ramos (1), Arbeloa (1), Pepe (1), Albiol (2); Higuaín (1), Xabi Alonso (2), Lass (2), Marcelo (0); Kaká (2) y Ronaldo (2) -Benzemá (1)-.

Mañana se juega el clásico. El clásico de la Liga por antonomasia, que es el Barça-Real Madrid. Mi opinión es que el equipo azulgrana ganará sobradamente si quiere, si pone interés en manejar el partido y en controlarlo. Pellegrini ha dicho que el Madrid no es el Inter, pero eso no me tranquiliza mucho. ¿Eso quiere decir no es tan bueno como el campeón y líder del Calcio? ¿Eso quiere decir que no jugarán como contra el Alcorcón o como el pasado miércoles frente al Zurich? En este tipo de encuentros es bien sabido que los futbolistas se transforman, la motivación es alta y cualquier cosa puede pasar. Pero para que cualquier cosa pase el Real Madrid tendrá que hacer algo, tendrá que tener un plan y ese debe ser mejor que el del Barça, y el plan del equipo de Guardiola ya sabemos cual va a ser: quedarse con la pelota y controlar el juego hasta la desesperación del rival. Entonces si el Barcelona tiene la pelota el Madrid qué tiene: tres balas. Kaká, Benzemá y Cristiano Ronaldo, aunque el portugués igual no está para jugar todo el partido y comparte minutos con el Pipita Higuaín. Si eso sucede, para que el equipo blanco sea una amenaza precisa de suministradores de balones y quiénes tiene el Madrid para hacer eso: Xabi Alonso y...nadie más. Con Guti descartado para el choque, parece mentira que un club como el de Concha Espina no tenga los jugadores adecuados para hacer ese fútbol de dominio o de contragolpe que necesita en el Camp Nou. Lo duro es que los blancos aunque quieran no podrán imponer su fútbol. Además, aventuramos un estrecho marcaje de Lass a Xavi Hernández hasta los vestuarios para cerrar el grifo al equipo catalán. Lo que ocurre es que el Barça tiene otros recursos de los que carece el equipo blanco. Iniesta, Busquets, Márquez y hasta Piqué pueden formar el rondo que usan los culés antes de atacar con los Messi, Henry e Ibrahimovic... o Pedrito. Por contra si los azulgrana taponan a Xabi Alonso y dado que convenimos que no hay más jugadores aptos para la distribución ¿quién tendrá el dominio del balón y por tanto del juego? El Barça. Por tanto, mucho me temo que el Madrid jugará "a lo Inter" con la salvedad de que en lugar de Etoo juega Benzemá, en lugar de Diego Milito lo hará un tal Kaká y en vez de Zanetti intervendrá alguien llamado Cristiano Ronaldo. Que Dios coja confesados a los blancos, que en fútbol todo puede pasar.