Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".



La UEFA ha dado a conocer el mejor equipo de la Champions League 2010/11 y en ella hay tres jugadores del Barcelona, dos del Real Madrid... y uno del Schalke 04. Raúl González, que consiguió llevar al equipo alemán a semifinales contra todo pronóstico y pasando por encima de Valencia o Inter, que defendía título, se ha hecho un hueco en el equipo y comparte delantera con el Balón de Oro, Leo Messi. Este es el equipo completo: Van der Sar; Srna, Piqué, Vidic, Marcelo; Özil, Iniesta, Giggs, Bale; Messi, Raúl.
En el equipo hay seis representantes de los dos finalistas, Barcelona y Manchester United. Piqué, Iniesta y Messi representan al campeón de 2009 y tres históricos como Van der Sar, Giggs y Vidic llevan el orgullo de los 'Red Devils'. Raúl está gracias a su gran temporada y al excelente papel del Schalke, al que sólo el United dejó fuera de la final, y Srna aparece como lateral derecho para reivindicar el gran torneo del Shakthar, que cayó en cuarto de final ante el Barcelona. El equipo lo completa una de las grandes sensaciones de la temporada, Gareth Bale, del Tottenham y dos representantes del Real Madrid que no son los más previsibles Iker Casillas o Cristiano Ronaldo. El lateral brasileño Marcelo, que ha realizado una excelente temporada a las órdenes de Mourinho aparece en la defensa y en la media lo hace Özil, que también ha brillado, en su caso en su estreno con la camiseta del equipo merengue.
Con 33 años y tras confirmar su salida del Real Madrid, pocos esperaban una temporada tan brillante de Raúl en su estreno en Alemania. Tras un mal comienzo, el Schalke levantó el vuelo en la Bundesliga para evitar sufrimientos, se hizo con la Copa de su país y rompió todos los pronósticos para meterse en semifinales de la Champions, donde nada pudo hacer ante un Manchester United tremendamente superior. El delantero madrileño ha sido además el único jugador de campo de la Bundesliga que ha jugado todos los partidos europeos de su equipo, en su caso doce con cinco goles marcados, quizá el más siginificativo el que logró en San Siro en el histórico 2-5 con el que su equipo dejó sentenciado al Inter, campeón de la última edición.
Raúl no es el único representante de la 'vieja guardia' ya que también figuran en el equipo Van der Sar, que se retirará tras la final de Wembley ante el Barcelona con 40 años, y Giggs, historia viva del Manchester a sus 37 años.


Nuevo trofeo para Raúl. Nueva copa para el capitán. El delantero del Schalke 04 ha conseguido un nuevo título para su equipo, precisamente el de Copa, que tanto se le resistió en el Real Madrid. El mejor futbolista español de las últimas décadas demostró una vez más que no se equivocó cuando decidió emprender su aventura alemana, tras tantos años en el Real Madrid. Raúl se resistió a ser carne de banquillo en el club blanco y ha demostrado que tenía toda la razón, que todavía le quedaban muchos goles que marcar, muchos partidos por disputar como títular y... muchos títulos por disputar. Al final, ha obtenido lo mismo que hubiera conseguido esta temporada en el club blanco, pero encima desde el terreno de juego. En la imagen, Raúl durante la celebración hoy de la consecución en Berlín del título por 5-0 frente al Duisburgo.


La temporada que está haciendo Raúl es para enmarcar. Esta noche ha vuelto a marcar en Champions otro gol (el que abría el marcador) y ha dado el pase de gol en el otro para encarrilar la victoria por 2-1 frente al vigente campeón el Inter de Milán. El delantero del Schalke ha llevado en volandas a su equipo hacia las semifinales por primera vez en su historia, donde se medirá con el temido Manchester United. Y, además, se han clasificado para la final de la copa alemana. El madrileño suma 18 goles esta temporada. Más goles de Llorente y más que Torres. Sólo los barcelonistas Villa y Pedro le superan. Es el tercer máximo goleador español en lo que llevamos de temporada. No está nada mal para un futbolista que algunos decían que estaba acabado. Con los números que lleva Raúl, debería estar jugando de nuevo en la Selección Nacional. El rendimiento de Raúl González ha hecho que para el Schalke se haya convertido en la mejor inversión de su historia. En la imagen, delantero español en el gol marcado esta noche al Inter en el estadio alemán.



Empieza el nerviosismo en el Chelsea a cuenta de Fernando Torres. El delantero español lleva ya 648 minutos con la camiseta del club londinense y todavía no ha cantado un solo gol. Fueron 58 millones de euros los que pagó Roman Abramovich por el exfutbolista de los reds, un precio, tal y como está el mercado, sacado completamente de contexto. Hoy en día esa cantidad sólo sería merecedora de dos cracks: Messi y Cristiano Ronaldo. Nadie más se le acerca. Torres nunca fue un goleador puro, sí un delantero que marca goles con cierta regularidad y que ha hecho temporadas brillantes, como la primera con el Liverpool, pero nunca ha sido un Villa, un Raúl, un Van Nistelrooy, un Trezeguet, un Rooney ni un Inzaghi. Se trata de un punta más efectista que eficaz, tipo Claudio López, Cisse, Van Persie, o Podolski. Delanteros que golean y que son muy buenos cuando están en su punto, pero a quienes les cuesta un mundo meterla entre los tres palos cuando no están finos. Hay otros que hacen goles aun con veinte kilos de más, como el brasileño Ronaldo o incluso lesionados. Pero no es el caso. En Liverpool, con Luis Suárez y Carroll (comprado también a precio excesivo) deben están muy satisfechos con la operación de 2x1. Pero el problema no es Torres, sino de quien paga esas cantidades salvajes por un goleador que no lo es tanto.


En el Schalke 04 aún no se lo creen. Los azulones se han clasificado para la final de la Copa de Alemania tras vencer nada menos que al Bayern de Munich por 0 a 1 y con gol de Raúl. Contar con el ex jugador madridista es un lujo que los alemanes están rentabilizando al máximo. De momento, es uno de los máximos goleadores de la Bundesliga, con 11 tantos, ha conseguido el récord de goles de un jugador en la Champions y ha marcado el gol de la victoria que clasifica al Schalke 04 para la final. Un excelente jugador, una de las mayores leyendas de la Casa Blanca que tuvo que abandonar el club dejando un plantel en el que se han quedado futbolistas con mediocres rendimientos como Benzemá, Kaká, Gago, Lass, etc.

El 7 del Schalke 04 ya suma nueve goles en la Bundesliga. Ante el Colonia volvió a repetir un triplete, en lo que supone la segunda ocasión que hace tres goles en un partido en el torneo alemán. Está claro que a Raúl González le quedaban todavía muchas gotas de sudor para dar al fútbol y su actuación en la liga germana, una de las mejores del mundo, lo demuestra. Raúl es el quinto máximo goleador del campeonato y su decisión de no resignarse a un lugar al fondo del banquillo del conjunto merengue se demuestra que fue la acertada. Su participación en muchos partidos está siendo decisiva, por lo que aporta con su fútbol, con lo que da con sus goles y con lo que transmite con ese espíritu luchador y ganador que ha distinguido toda su carrera. Ese es quizá el mayor legado que ha dejado al fúbtol. Y ahora que Raúl hace goles de tres en tres, Mourinho busca un delantero para su equipo. Qué curioso es el fútbol.

Leo en la prensa que el Madrid se ha fijado en Adebayor (gran delantero) para cubrir la plaza del 9. Se habla de pagar unos 25 millones de euros. Es un grandisimo delantero. También Lukaku, Llorente, Drojba, Djeko... suenan que te suenan. Parece ser que Mou busca un delantero grande que retenga a la defensa rival y que tenga gran capacidad rematadora. También leo que Van Nistelrooy, punta de gran estatura, rematador infalible y con capacidad para bajar cualquier chicharro del cielo ( además de madridista hasta hace seis meses), le ha metido dos goles al Shalke 04 de Raúl... Y Valdano mirando para la Meca. No se porque digo todo esto y me cabreo.

El acto celebrado ayer en el Santiago Bernabéu simboliza algo más que la simple despedida de un futbolista del club donde ha trabajado durante las últimas 16 temporadas. Es mucho más porque Raúl González Blanco es, probablemente y con permiso de Alfredo Di Stéfano, el futbolista más importante de la historia del Real Madrid y, sin duda, el más trascendente del fútbol español; un enorme punto y aparte por los partidos jugados, por los goles marcados, por los títulos conseguidos... Pero el palmarés de Raúl, en cualquier caso, por extraordinario, impresionante, merecido e increíble que resulte, no es nada si olvidamos cómo lo consiguió, cómo ganó todo eso que hoy se resume en unas líneas y que le costó una vida ganar.
Raúl es y será por siempre referente por la manera en la que decidió ejercer y dignificar la profesión de futbolista; Raúl, que ha vivido con enorme pasión el fútbol, nunca ha perdido de vista los valores que le dan sentido a este deporte y, en especial, al Real Madrid. Eso, según lo entiendo, es lo que ha convertido en un futbolista irrepetible a Raúl. Si alguien ha estado a la altura de lo que representa y simboliza el nombre y el escudo del Real Madrid, ese ha sido Raúl. En la victoria y, por encima de todo, en la derrota. Cada día, en la soledad de un vestuario o ante los focos, Raúl ha honrado su camiseta, la de sus compañeros, la profesión de sus rivales y la de los aficionados, los suyos y los que no eran suyos y terminaron, sí, ellos también, rendidos a su incomparable grandeza.
Por eso, al escuchar "se va Raúl", pienso: Imposible. No, Raúl no se va, lo de ayer no es una despedida; lo de ayer es un "hasta luego", un "nos vemos", porque Raúl no se irá nunca... Puede que ya no sea futbolista del Real Madrid, que los próximos dos años siga marcando goles, no sé si en Alemania o en Inglaterra, pero Raúl no se va del Real Madrid porque Raúl es el Real Madrid. Y lo será siempre. Esa es la diferencia entre los muchos que podemos decir, orgullosos, que un día jugamos con él, Raúl González Blanco. Nosotros fuimos futbolistas, mejores o peores, pero solo futbolistas; Raúl es algo más.
En 1994 le vi llegar al viejo vestuario de aquella inolvidable ciudad deportiva del Real Madrid, junto al Hospital de la Paz, al final de la Castellana. De él ya sabíamos que su nombre estaba en boca de todos los que cuidaban a las promesas en La Fábrica. Sí, iba para crack, pero que lo fuera de verdad... estaba por ver. Creo que Raúl acababa de cumplir los 17 años cuando nos entrenamos juntos por vez primera. No dejó ninguna duda: aquel niño era especial, diferente. No solo por cómo jugaba, por cómo encontraba el espacio dentro del área, por cómo aparecía y cómo le pegaba. Era especial por cómo vivía el vestuario, por su conducta, por su manera de mirar a los compañeros, por su manera de atarse las botas...
Raúl debutó con el primer equipo en Zaragoza, en octubre de 1994. Aquel fin de semana, todos estuvimos muy pendientes de él, así que le recuerdo en el autocar, camino de La Romareda, tranquilo como si ese camino a Primera División lo hubiera recorrido cien veces, como si no fuera su estreno. Recuerdo lo bien que jugó, los goles que tuvo y no entraron, y que perdimos aquel partido. Pero por encima de todo, recuerdo a Raúl después del partido y muy especialmente, al día siguiente.
En La Romareda, después del partido, su actitud no era la de un chaval que acababa de debutar; otro que hubiera vivido ese partido se hubiera mostrado preocupado por los fallos, incluso asustado de las consecuencias; Raúl no, estaba enfadado por la derrota, como estábamos todos. Al día siguiente, ya en la Ciudad Deportiva, quise encontrarle, temiéndome que las portadas de los periódicos le hubieran afectado el ánimo. Lejos de eso, me encontré a un veterano con cara de niño, que relativizaba lo sucedido. Para mi sorpresa, me soltó: "Tranquilo; ayer no entraron, pero voy a meter muchos goles, no os preocupéis".
Eso hizo: los ha metido todos.
Desde aquella mañana le he visto vivir el fútbol con la ilusión del niño y la profesionalidad de quien supo siempre, desde el primer día, donde estaba, lo que representaba y a quien representaba. A Raúl le corre el fútbol por las venas y ha sido futbolista 24 horas al día, siete días a la semana, todos los días del año, vestido con la camiseta del Madrid o con la roja de la selección española. Él ha vivido para jugar al fútbol. Raúl ha dignificado la profesión desde el respeto al compañero y, aún más si cabe, al rival; en un amistoso de pretemporada o en una final de la Copa de Europa. Por eso, puede que ayer dijera hasta luego, pero no adiós: Raúl no se irá nunca. Hay historias que sobreviven al propio personaje. La suya lo es. Probablemente, la más grande que haya visto nunca.

Fernando Hierro y Raúl compartieron vestuario en el Madrid durante nueve años.

El domingo a las 13.00 horas fue el momento elegido por José María Gutiérrez 'Guti' para hacer oficial su adiós como jugador del Real Madrid. Tras 14 años en el primer equipo, el centrocampista que nunca dejó indiferente a nadie pone fin a toda una vida ligado a un club. Hace las maletas y todo apunta que pone rumbo a Turquía para incorporarse a las filas del Besiktas. Dos años a razón de 2,5 millones de euros es lo que le espera en el país otomano.
La controversia está servida. Entre los periodistas se ha comentado mucho el día y la hora elegida por el club para despedir a un jugador que ha pasado 23 años en la disciplina blanca. El histórico canterano apareció en la sala de prensa con el director deportivo de la entidad, Jorge Valdano. Lo primero que han querido hacer, antes de nada, ha sido la proyección de un vídeo acompañado con una canción del grupo de Pop británico Keane y su 'this is the last time' que les llevará a la fama que hace un recorrido por la trayectoria deportiva del '14' blanco. Escudando al jugador se encontraban los títulos cosechados por el de Torrejón de Ardoz. En total fueron quince los trofeos que han estado en la sala de prensa del Santiago Bernabeu: 5 Ligas, 3 Copas de Europa, 4 Supercopas de España, 1 Supercopa de Europa y 2 Copas Intercontinentales.
Tras el discurso sobrio de Jorge Valdano, donde tiró de grandeza para referirse al jugador. "Se va un madridista que ha dado todo por este club". A pesar de no ser un hombre visceral y que se deje guiar por las emociones el argentino sí que ha reconocido que "se trata de un día triste para todos porque se va uno de los nuestros". Muy lejos ha quedado aquel 2 de diciembre de 1995. Aquel día, Guti debutó en el Santiago Bernabeu ante el Sevilla con victoria por 4-1. Valdano, su descubridor, sabe que se trata de uno de los hombres más polémicos en el mundo del fútbol con quien, a pesar de más de un rifirrafe, les une un gran cariño. "A pesar de la controversia va a ser inevitable acordarse de Guti con una sonrisa" ha concluido quien llevara de la mano al jugador madrileño en los primeros compases de su dilatada con la elástica blanca.
Tras las palabras de Valdano llegó el turno para el gran protagonista de este domingo. Guti con su habitual melena rubia 'mechada' y una camisa a rayas que no dejaba ver ninguno de sus modernos tatuajes tan exhibidos en las playas de Ibiza y Formentera en las últimas semanas. Empezó su discurso avisando de que sería breve. "Agradezco al club lo bien que se ha portado conmigo. Ha crecido con el Madrid. Seguiré jugando pero mi corazón seguirá en Madrid" inició el hombre del último pase. También tuvo tiempo para "amigos incondicionales que siempre han estado ahí" y en especial "a mi padre y a mi hermana su apoyo en todo momento".
Confío en ser recordado cuando pase el tiempo. "Eso quiere decir que he hecho bien el trabajo" a lo que, puestos a pedir, añadió:"Me gustaría ser recordado como un madridista". No supo elegir un momento como el más importante de su carrera pero sí lo vio claro cuando se le pidieron nombres que le han marcado en el equipo. Raúl y Álvaro Benito se llevaron la palma. En el mismo tono destacó el trabajo de la cantera merengue al ser preguntado por un sustituto mostrando sus preferencias por los hombres de la casa. "Hay que sacar adelante la cantera. Creo que están haciendo un buen trabajo". Para concluir con el asunto puso algo de humor "tengo un primo en el Castilla de quien espero llegue muy lejos".
Recordando algunos momentos difíciles en su carrera, Guti ha sido claro y ha dicho que no va a mirar en lo que ha podido fallar porque "no se puede cambiar". "Todos nos arrepentimos de algo en nuestra vida, no sólo a nivel profesional, pero no vale la pena mirar atrás porque son cosas que no se pueden cambiar. No sería justo criticarme ahora", ha indicado.

Un hecho realmente extraño, como si quisiera dejar todo el protagonismo en la entidad blanca, fue las 'largas' a un periodista turco. Al dar por hecho su contrato con el Besiktas, Guti dijo no tener nada firmado aunque ha agradecido el interés mostrado por el club otomano, resaltando la posible influencia en el hecho de que Bernd Schuster sea el responsable del banquillo de Estambul. Hablando de entrenadores, ha negado cualquier contacto con el nuevo inquilino del banquillo madridista. "No he tenido ningún contacto con Mourinho. Sólo he hablado con Jorge. Sería ridículo hablar con él cuando mi futuro estaba en el aire".
Por último, y preguntado por la capitanía del primer equipo, Guti ha confirmado que ésta está en buenas manos. "No se queda un jugador cualquiera, se queda Casillas, capitán del Real Madrid y de la selección española. Además, Ramos ha mamado madridismo en los últimos años y sabe lo importante que es transmitir los valores. La capitanía está en buenas manos", ha sentenciado al respecto. Tras esto, y con un "pues nada, gracias a todos" terminaba la intervención. El medio centenar de periodistas allí reunidos consensuaron una gran ovación al jugador quien se abrazó con Valdano y lanzaba un beso a los 'flashes'. Fue el beso del adiós de Guti.
El Pais

Si el Real Madrid ficha a José Mourinho, Jorge Valdano debería dimitir. No sería comprensible que se apoltranara en su cargo el director deportivo que trajo a Pellegrini y que siempre ha querido ser el abanderado del jogo bonito. En contra de otros técnicos como Javi Clemente o Fabio Capello, el hispanoargentino siempre se ha puesto la etiqueta de técnico en busca del fútbol de toque y artístico. La llegada de Mourinho supondría la antítesis del discurso que siempre ha defendido Valdano, y además el portugués les dejaría sin el poco trabajo que parece tener puesto que queda fuera de toda duda que el todavía entrenador interista no permitirá interferencias en su trabajo y todos y cada uno de los futbolistas que entren o salgan del club lo harán con el beneplácito de Mou. No se por qué me da la impresión de que si viene el portugués, Raúl permanecerá otra temporada en el club. Y Valdano si fuera consecuente con su discurso debería tomar la puerta de salida.

El fichaje de David Villa por el FC Barcelona es inminente. Uno de los mejores delanteros del mundo, el mejor de la selección nacional. Hace años, que el Valencia se le quedaba pequeño, prácticamente debió haber dado el salto del Real Zaragoza a alguno de los clubes más grandes del continente, pero es cierto que el club de Mestalla fue quien más apostó por él y allá que se fue para hacer campañas memorables. Villa es el segundo máximo goleador de España de todos los tiempos, por detrás de Raúl, y a fe que le adelantará. Sin embargo, llega tarde al Barcelona. Es seguro que encajará a la perfección con Xavi, Iniesta, Messi y compañía, pero considero que su fichaje a escasos meses de cumplir los 29 años es difícil que pueda ser amortizado si el traspaso se cifra entre los 35 y los 40 millones de euros. Con esas cantidades, y dado que su potencial mediático tampoco es el máximo, es difícil obtener una rentabilidad por más de tres o cuatro años más en la alta competición por lo que su traspaso se antoja caro. De cualquier forma, Villa es un excepcional futbolista que seguro que cuajará extraordinarias campañas en el Barcelona durante el tiempo que permanezca en sus filas, porque su calidad es máxima.

La salida de Ruud Van Nistelrooy del equipo blanco, el mejor delantero del club tras Cristiano Ronaldo, parece haber sido aceptada con total aceptación por parte de la opinión pública, pero a mi no me ha gustado nada. Me resulta difícil de entender que el club haya dejado marcharse gratis a un veterano atacante de sus características que acababa de recuperarse de una lesión. Es cierto que Ruud es un delantero con poco recorrido ya. Su futuro se acaba en los próximos dos años, pero también es verdad que aún con su edad y sus lesiones hay pocos atacantes más fiables que él en el concierto internacional. Su bagaje goleador en las temporadas que ha jugado con el club blanco es demoledor y su calidad podía haber sido aprovechada todavía para desatascar determinados encuentros del máximo nivel. Hoy por hoy, los delanteros titulares son Cristiano e Higuaín, pero por lo que respecta al banquillo hasta la fecha el rutilante fichaje de Benzemá no ha demostrado ser el grandisimo jugador del que muchos hablaban. El francés tiene una gran calidad, pero para jugar de titular en el ataque del Madrid eso no basta. Hay que ser un matador, hay que tener presencia en los momentos importantes y hay que ser un ganador. Eso, hoy por hoy, no lo tiene Benzemá. Lo tiene Raúl más que el francés, y lo tiene Van Nistelrooy. Gran fichaje el del Hamburgo a coste cero. Mientras el Real abre la puerta al holandés, se quedan en el banquillo Drenthe, Metzelder, Gago... La salida de Ruud es la marcha de un delantero fiable.

¿El nuevo Julen Guerrero? El mediapunta santanderino ha irrumpido con gran fuerza en el mundo del fútbol. Pocas apariciones se producen de igual modo, y muy de tanto en tanto, en el concierto futbolístico español. Desde su debut en el estadio Santiago Bernabeu ante el Real Madrid la ola de elogios hacia el jugador del Racing de Santander no ha parado de crecer. Hay jugadores que al primer toque de balón, a la primera carrera ya se sabe que son muy buenos y Canales es uno de estos casos. Triunfará. Y lo hará a lo grande si no se equivoca. Tiene el joven de 18 años una tesitura complicada ahora. Finaliza contrato en junio y qué hacer. Seguir en el Racing luchando por no perder la categoría o marchar a cualquiera de los equipos que le pretenden: Real Madrid, Barcelona, Sevilla, Arsenal... y cada día la nómina será mayor. La cuestión es que con cinco partidos en Primera lo mejor seguramente será completar su periodo de formación en un club donde vaya a jugar.¿Le dejarían en el Madrid los Benzemá, Cristiano Ronaldo, Kaká, Higuaín y Raúl? Hablando de Raúl, él sí lo consiguió. Sentó en el banquillo a Butragueño y a Alfonso, y se ganó el respeto de forma inmediata. Verdaderamente, el Real Madrid precisa de un crack joven y español y el niño Canales lo es. ¿Y en el Barcelona donde la competencia es tan fiera que hasta Bojan lucha por ir de la grada al banquillo? De momento, al jugador del Racing lo que se le ve es el desparpajo de los cracks, la calidad técnica de los elegidos, la capacidad de definir de quien domina a la perfección el oficio y la seguridad de quien se sabe el mejor. Lo dicho, Canales es la gran aparición en la escena futbolística española de los últimos años. Que no se estropee.

No entiendo la fijación de gran parte de la prensa con Raúl. El continuo debate en torno al "7" blanco es aburrido a más no poder, además de injusto con uno de los jugadores que más y mejor ha defendido la camiseta del club de Concha Espina. Raúl González Blanco, ganador de tres copas de Europa con el Real Madrid, además todos los trofeos habidos y por haber -salvo la Copa del Rey (sic) y el Balón de Oro-, es un claro caso de la forma de proceder de quienes vivimos en este país. La envidia y un cierto hastío hacia el héroe están haciendo que desde diversos foros se pretenda llevar a los aficionados a repudiar a una leyenda. Raúl tiene 32 años y un instinto y una forma física envidiable para jugar al fútbol, pero sucede que lleva desde los 17 en el primer equipo y alguna gente está cansada de verle en las páginas de los periódicos, de coleccionar su cromo cada temporada, y de verle en el campo hacer lo que mejor sabe hacer. Muchos no han demostrado todavía que sepan hacer su trabajo mejor que él pero de cualquier manera siempre es juzgado con severidad, a pesar de haber marcado 18 goles en cada una de las dos últimas ligas. Muchos goles para el jugador presuntamente acabado que algunos quieren dibujar. De otro modo no se entiende que mientras que Benzemá y Kaká siguen sin dar el rendimiento esperado, sea la obsesión por sentar a Raúl la que presida muchos debates. En otras ligas jugadores legendarios como Del Piero (Juventus), Giggs y Scholes (Manchester) son venerados y tratados con respeto. Por supuesto, que poco a poco deben dejar paso a nuevos talentos con todo el futuro por demostrar, pero es injusto tratar de modo ruín a quien tanto a dado al fútbol y a una camiseta. Cualquiera no vale para heredar la camiseta blanca del "7". La de Juanito, Butragueño y Raúl.

Hace unos días en una entrevista un experto en fútbol decía que no era el momento de subir a Pablo Sarabia a la primera plantilla del Real Madrid, porque el momento deportivo del equipo no era el mejor y tal y tal. Esta aseveración me llevó a constatar una vez más la resistencia que hay en este país a dar paso a los jóvenes con proyección. Los canteranos ya no tienen que tirar la puerta abajo, como decía Camacho, ahora parece que tienen que tirar la casa entera para poder jugar en el Real Madrid. Eso es lo que pasa mientras que vemos por el campo como vagan supuestos pseudofutbolistas extranjeros que no han demostrado nada como Drenthe. Creo recordar que la Quinta del Buitre subió del filial en el ocaso de la generación de los Juanito, Santillana y Camacho. Y que Raúl fue, con sólo 17 años, quien terminó de ocupar el puesto de Butragueño, lo mismo que Casillas hizo con el gran Bodo Illgner. El problema que ahora parece que hay es que el que se produjo en la primera etapa del tándem Florentino-Valdano, y es que son tan "megaestrellas" los futbolistas que se traen que luego es imposible sentarles. Ahí tenemos a Benzemá que a día de hoy no ha justificado su lugar fijo en el once inicial, y nada menos que en el puesto sagrado de delantero centro del Real Madrid.
Y tenemos el caso de Pablo Sarabia, que es de quien quería hablar. Pablo es todo talento, demostrado desde que ha ido pasando por todas las categorías inferiores del Real Madrid y de la Selección española. En el pasado Mundial Juvenil de Clubes fue elegido mejor jugador, el Arsenal le quiso e hizo una oferta por él pero el ha preferido esperar a su equipo del alma, el club blanco. Tiene 17 años que es una edad a la que los talentos del Barça ya acostumbran a debutar con el primer equipo, pero de momento no ha dado el salto. No anda sobrado el Real Madrid de talentos zurdos que jueguen con habilidad en la banda. Tuvo en esa posición, hace dos años, a otro canterano que ahora triunfa en el Valencia y que quiere media Europa: Juan Mata. Sarabia es otra cosa, es más fantasioso, tiene más cerebro, más destreza a balón parado, más magia... Tiene esa aureola que sólo acompaña a los grandes. Esperemos que el Real Madrid no lo desaproveche. La gente está esperando que salga alguien de la cantera con quien identificarse. Raúl no va a durar siempre.

El año pasado una de las aportaciones más positivas que hizo Juande Ramos al Real Madrid fue demostrar como un mal lateral izquierdo como Marcelo puede ser un excelente interior izquierda. El manchego lo tuvo claro nada más llegar, al brasileño le cuesta horrores defender, no sabe ni tiene las condiciones mentales y físicas necesarias. No es el equipo blanco el más adecuado para aprender un oficio en el campo de juego y en el equipo de los Cristiano, Kaká, Alonso, Raúl y Guti (sí, Guti), los ensayos deberían hacerse con gaseosa y no ante cracks como Jesús Navas (el Ribery español). El pobre Marcelo no se enteraba ayer de por donde le venían los golpes y el Sevilla encontró un filón por el flanco izquierdo del Madrid. Marcelo no es lateral y tiene tantas condiciones para ese puesto como Van Nistelrooy, es decir, ninguna. Y dejando ese tema aparte, hay que decir que la desastrosa actuación de Marcelo no libra a Ramos de un cero en su participación de ayer. Falto de condición física, de concentración y de frescura, Sergio no es el que era desde que hace más de un año. Recuerdo que allá en la Eurocopa ya le llamó la atención Luis Aragonés en repetidas ocasiones. Si no se corrige el año próximo puede estar bien lejos del Bernabéu, porque hoy por hoy es un jugador vulgar.

Duras declaraciones las realizadas por Arjen Robben desde Munich para explicar su salida del club de Concha Espina. Duras declaraciones pero ¿serán verdad?. Veamos. En la primera etapa del presidente Florentino Pérez está claro que los fichajes eran hechos desde la dirección del club, ajena al área deportiva y técnica. Está claro que traer a los mejores del mundo agrada a cualquier entrenador, pero traer a un interior derecha como David Beckham cuando ya tienes a Luis Figo en esa demarcación es algo que casa más con la política de "los de las oficinas", como critica Robben, que con una planificación deportiva. Cuando se ficha a un balón de oro como Michael Owen para que caliente banquillo porque su plaza está ocupada por un tal Ronaldo y otro tal Raúl, es también una decisión de "los de las oficinas". Lo mismo que la decisión de prescindir de Makelele o de negarse a fichar defensas son decisiones de "los de las oficinas". O no fueron "los de las oficinas" quieren decidieron echar a Vicente del Bosque tras ganar la Liga y dos Champions, entre otros muchos trofeos. El holandés, ya ex jugador blanco, tiene toda la razón y es que parece que los viejos vicios vuelven a repetirse. Cuando se apuesta tan fuerte por el marketing lo que manda es el mercado y la política por encima de las razones deportivas. La vez anterior el proyecto cuajó en un principio pero se descalabró al final con tres temporadas horribles sin criterior alguno. Y es que el marketing no puede ser más importante que las razones deportivas que pueden llevar a un entrenador a jugar con unos y sentar en el banquillo a otros. Y en el Real Madrid actual ya hay muchos que parece que van a jugar por decreto y eso es muy peligroso para mantener la competitividad de la plantilla. Porque Cristiano Ronaldo es muy bueno, posiblemente el mejor del mundo, pero muy seguramente un gran Robben sentaría en el banquillo a cualquiera, llámese Cristiano, Messi o Kaká. Y eso es precisamente lo que no consentirán nunca "los de las oficinas".

El innecesario fichaje de Benzemá por el Real Madrid ha dejado el plantel del equipo blanco en una situación de total "overbooking". Seis delanteros para un sólo puesto de "9" es una situación completamente absurda. Con Saviola eran siete los puntas, y menos mal que ya se fue. La solución que queda ahora es acelerar la operación salida que ya comienza a madurar. Los jóvenes Negredo y Huntelaar ya están con las maletas hechas, uno para jugar en el Tottenham y el otro para hacerlo en el Stuttgar. Veinte millones de euros por cada uno tienen la culpa, aunque estoy convencido de que es tal la necesidad del Madrid de aflojar carga que aceptaría otras condiciones aunque fueran peores. Lo malo es que seguramente, tanto Huntelaar como Negredo tendrían sitio en el Madrid pero es precisamente su condición de jóvenes la que les hace apetecibles para muchos equipos. Si culminan estas ventas quedarán en el plantel Benzemá, Van Nistelrooy, Higuaín y Raúl, si bien estos últimos tienen capacidad para jugar en otros puestos como la mediapunta y las bandas. Lo que sí tengo claro es que, de cuajar las dos ventas anteriormente comentadas, no prescindiría de Van Nistelrooy. A su edad puede aceptar el rol de jugador de refresco y además hoy por hoy dudo de que Benzemá sea mejor que él.



Un día es Villa, al siguiente también es Villa, al otro pues Villa (¿quién si no?), al otro hablan de Benzemá (contraten a su director de marketing), Ibrahimovic (un genio con mucho genio) y hasta el chiquillo de la portera brasileña. Señores, el Madrid no necesita delanteros. El Real de los Cristiano Ronaldo y Kaká no precisa de finalizadores de categoría mundial como agua de mayo, porque ya los tiene. Está Higuaín (23 goles en una temporada de crisis), está Huntelaar (un auténtico 9), está Negredo (otro 9 de los de antes y además made in spain), está Van Nistelrooy (mejor que los tres anteriores aunque con 32 años para 33) y está la leyenda Raúl (con casi una veintena de goles en la Liga de la crisis y el soponcio madridista). Por tanto, Villa, Benzemá o Ibrahimovic para qué. ¿Para meter a los anteriores en el banquillo o malvenderlos en el 3x1 del mercadillo futbolístico?

El Real Madrid lo que necesita es un par de jugadores creativos de centro de campo. Si me dicen que Cesc y Xabi Alonso diré que sí. Si me dicen que Ribery en lugar de alguno de los dos anteriores diré que sí, por segunda vez. Si me dicen que ni Cesc ni Xabi Alonso ni Ribery, pero que vienen Felipe Melo y Silva o Cazorla o aquel chico de River o de Rosario que tan bien la toca pues también diré que sí. El equipo blanco necesita dos jugadores de centro de campo con capacidad para dar un pase de 40 metros al jugador desmarcado, porque eso ya no se espera que lo aprendan ni Gago ni Diarrá ni Drenthe ni Sneijder ni Van der Vaart ni Javi García. El único que sabe es Guti, qué quieren que les diga, y Kaká a partir de ahora. Porque a Parejo no le dejan, no vaya a ser que sepa hacerlo y resulte que tampoco hacen falta centrocampistas.