Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Mientras que el galés del Manchester United Ryan Giggs piensa continuar otra temporada más en los "red", el centrocampista del Manchester United Paul Scholes está pensando en retirarse a final de la actual campaña. Son ya 17 temporadas las que esta leyenda del fútbol inglés lleva junto a Alex Ferguson y esta temporada se le está haciendo muy cuesta arriba a sus 36 años. "Ahora tengo que pensar en estos dos partidos (semifinales de la Copa inglesa y de la Liga de Campeones) y luego decidiré", "quiero estar seguro de que lo hago en el momento adecuado" ha dicho al Daily Telegraph. El pelirrojo centrocampista ha dejado de entrar en las rotaciones del equipo inglés, cada vez es más extraño verle en el campo, y eso para un futbolista acostumbrado a tener un puesto fijo es algo muy complicado de asimilar, aunque tenga más edad para ser entrenador que jugador. "Es duro aceptar que uno no juega todos los partidos, pero llega el momento en el que sabes que no puedes, uno quiere pensar como un jugador de 25 años, quiere pensar que puede jugar siempre, pero no se puede. Es duro hacer ese cambio de mentalidad, pero tienes que estar preparado para disputar 20 minutos de vez en cuando", ha dicho Scholes, compañero de generación de Beckham y los hermanos Neville, y consciente de su situación actual.

No entiendo la fijación de gran parte de la prensa con Raúl. El continuo debate en torno al "7" blanco es aburrido a más no poder, además de injusto con uno de los jugadores que más y mejor ha defendido la camiseta del club de Concha Espina. Raúl González Blanco, ganador de tres copas de Europa con el Real Madrid, además todos los trofeos habidos y por haber -salvo la Copa del Rey (sic) y el Balón de Oro-, es un claro caso de la forma de proceder de quienes vivimos en este país. La envidia y un cierto hastío hacia el héroe están haciendo que desde diversos foros se pretenda llevar a los aficionados a repudiar a una leyenda. Raúl tiene 32 años y un instinto y una forma física envidiable para jugar al fútbol, pero sucede que lleva desde los 17 en el primer equipo y alguna gente está cansada de verle en las páginas de los periódicos, de coleccionar su cromo cada temporada, y de verle en el campo hacer lo que mejor sabe hacer. Muchos no han demostrado todavía que sepan hacer su trabajo mejor que él pero de cualquier manera siempre es juzgado con severidad, a pesar de haber marcado 18 goles en cada una de las dos últimas ligas. Muchos goles para el jugador presuntamente acabado que algunos quieren dibujar. De otro modo no se entiende que mientras que Benzemá y Kaká siguen sin dar el rendimiento esperado, sea la obsesión por sentar a Raúl la que presida muchos debates. En otras ligas jugadores legendarios como Del Piero (Juventus), Giggs y Scholes (Manchester) son venerados y tratados con respeto. Por supuesto, que poco a poco deben dejar paso a nuevos talentos con todo el futuro por demostrar, pero es injusto tratar de modo ruín a quien tanto a dado al fútbol y a una camiseta. Cualquiera no vale para heredar la camiseta blanca del "7". La de Juanito, Butragueño y Raúl.