Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".

La salida de Ruud Van Nistelrooy del equipo blanco, el mejor delantero del club tras Cristiano Ronaldo, parece haber sido aceptada con total aceptación por parte de la opinión pública, pero a mi no me ha gustado nada. Me resulta difícil de entender que el club haya dejado marcharse gratis a un veterano atacante de sus características que acababa de recuperarse de una lesión. Es cierto que Ruud es un delantero con poco recorrido ya. Su futuro se acaba en los próximos dos años, pero también es verdad que aún con su edad y sus lesiones hay pocos atacantes más fiables que él en el concierto internacional. Su bagaje goleador en las temporadas que ha jugado con el club blanco es demoledor y su calidad podía haber sido aprovechada todavía para desatascar determinados encuentros del máximo nivel. Hoy por hoy, los delanteros titulares son Cristiano e Higuaín, pero por lo que respecta al banquillo hasta la fecha el rutilante fichaje de Benzemá no ha demostrado ser el grandisimo jugador del que muchos hablaban. El francés tiene una gran calidad, pero para jugar de titular en el ataque del Madrid eso no basta. Hay que ser un matador, hay que tener presencia en los momentos importantes y hay que ser un ganador. Eso, hoy por hoy, no lo tiene Benzemá. Lo tiene Raúl más que el francés, y lo tiene Van Nistelrooy. Gran fichaje el del Hamburgo a coste cero. Mientras el Real abre la puerta al holandés, se quedan en el banquillo Drenthe, Metzelder, Gago... La salida de Ruud es la marcha de un delantero fiable.

Raúl Albiol es el mejor central del fútbol español junto al azulgrana Piqué. Es de suponer que la dirección deportiva del club merengue ha diseñado una defensa con el luso Pepe y Albiol como pareja de centrales, en el banco es de esperar que esperarán su oportunidad Garay y Metzelder. Para la banda derecha sigue Sergio Ramos, la incógnita está en la izquierda. Marcelo es más interior que lateral, aunque Pellegrini insistirá en utilizarle en esa posición, y Torres es un buen y cumplidor suplente pero no más. El racinguista Marcano era la mejor opción, por proyección, por calidad y por precio, pero acaba de fichar por el Villarreal. El club amarillo sabe fichar, tiene ojo y lo ha vuelto ha demostrar haciendose con este jugador cántabro.

De este modo, le mejor opción que queda es la de forzar el regreso de Arbeloa, un canterano de la antigua ciudad deportiva, madridista al cien por cien, líder en las categorías inferiores y con capacidad para adaptarse a jugar en todas las posiciones de la zaga. Es cierto que la banda izquierda es su posición menos cómoda, pero este año Arbeloa ha demostrado en el Liverpool su capacidad para cubrir esta posición con total eficacia. Además, dado que el jugador termina contrato el próximo año el fichaje no superaría los cinco millones de euros, y si tenemos en cuenta que Real Madrid percibió por el jugador 1,5 millones cuando lo traspasó al Depor y 2 millones cuando éste lo vendió al Liverpool, podriamos decir que recupera un jugador ya consagrado en la selección española y a precio regalado. Arbeloa debe volver a vestir la camiseta del Madrid, no hay mejor fichaje que el suyo.