Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


La decisión del Real Madrid de prescindir de Robben uno de los mejores jugadores de su plantilla, el único que por calidad podía discutir con las nuevas incorporaciones de Cristiano Ronaldo y Kaká, es un error por mucho que algunos sectores de la prensa muy próximos al presidente Florentino Pérez hayan querido defender la operación. Es llamativo que un diario del prestigio de Marca ocultara una encuesta en su web en la que el 88% de los internautas se manifestaba en contra de la venta del holandés y, en cambio, calificara como "buena" la operación en su portada. Es raro ver a un diario deportivo significarse tanto por una venta tan polémica como esa, como si en su propia redacción no hubiera periodistas de acuerdo con la mayoría de los internautas. Arjen Robben es posiblemente el futbolista más desequilibrante en el uno contra uno de todo el concierto europeo. En esa faceta ni Ronaldo ni Ribery, sólo el argentino Messi puede competir con el holandés en esa faceta. Su calidad está fuera de toda duda, su técnica con detalles en el golpeo a lo Zidane también. Sobre su individualismo habría mucho que hablar porque quizá sea más individualista errar decenas de pases que provocar cientas de ocasiones de gol como hace el nuevo jugador del Bayern. Los dos goles que metió en el debut con su equipo en la Bundesliga son buena prueba de ello. El argumento que algunos han querido dar es el de sus frecuentes lesiones, algo cierto, producto de su velocidad sideral e inalcanzable. Este problema le impide jugar tres partidos seguidos completos, pero en una plantilla como la del Real Madrid eso no es ningún problema. No hay que olvidar que el holandés es un jugador con una calidad sin igual para abrir los partidos. Mucho me temo que detrás de su marcha estén las maniobras de Valdano, quien bien pronto se ha prestado a intentar devaluarle. La última cuestión que se baraja es la económica, la necesidad de cuadrar el descomunal desembolso económico. Bien, eso justifica las ventas pero no todas las ventas. Hace dos semanas el Real sorprendentemente desechó una oferta de 15 millones por Gago. De haberse hecho, una gran operación por un jugador que no ha demostrado el nivel suficiente para liderar el centro del campo blanco. Al final, Valdano prefirió perder 11 millones con la venta de Robben, fichado hace dos años por 36 millones y vendido por 25. Arjen Robben uno de los grandes del fútbol mundial ha volado a Munich inexplicablemente.

Si Cristiano Ronaldo ha llegado al Real Madrid para cuestionar el trono de Messi en la Liga. El inminente traspaso de Ibrahimovic al Barça se produce para intentar eclipsar a otro de los nuevos galácticos madridistas, hablamos de Kaká. La noticia del acuerdo entre Inter y Barcelona para traspasar al jugador sueco viene a reequilibrar mediática y futbolísticamente a ambos planteles. Si hoy por hoy Cristiano y Messi se discuten quien es el mejor del mundo, Ibrahimovic, Kaká y Ribery hacen lo mismo por saber quien es el tercero, el cuerto y el quinto. Para los degustadores de talento puro y duro Ibrahimovic puede ser calificado perfectamente como el mejor. Dotado de una habilidad excepcional a pesar de su más de 1,90 de altura, de una gran capacidad goleadora que le ha catapultado al puesto de pichichi de la última edición del Calcio, el sueco destaca además por una visión de la jugada y del juego que ninguno de los cuatro grandes futbolistas anteriores tiene en su grado máximo. Desde luego que su fichaje sería un gran acierto del Barcelona, aunque todo hay que decirlo, el grado de mejora de los azulgrana es mínimo dado lo alto a lo que han llegado este año. Ahora, son Eto´o e Ibrahimovic dos jugadores distintos, pero coinciden en una cosa si el camerunés es un incendiario el sueco es otro con un carácter difícil de llevar. En eso son tal para cual.



Es sorprendente la decisión del Manchester United de guardarse en el bolsillo los ¿94 millones de euros de Cristiano Ronado? para invertir sólo en Valencia y Owen como fichajes relevantes. Más si tenemos en cuenta que el ex golden boy ha llegado gratis tras el descenso del Newcastle. Es posible que Ferguson no haya dicho aún la última palabra en materia de contrataciones, pero dudo que el técnico escocés no sea consciente de la pérdida de potencial de su equipo con motivo de la marcha del nuevo 9 del Real Madrid. Quizá piense en darle más minutos a Berbatov, quien el año pasado vio muchos partidos desde el banquillo a pesar de su tremenda calidad. A lo mejor piensa que Valencia puede suplir el trabajo de Cristiano en banda. Sin embargo, está claro que es el conjunto inglés que más debilitado aparenta estar de cara al comienzo de la Premier y de la Champions. Ribery sería una posible solución. Dinero tienen para invertir, desde luego.



Un día es Villa, al siguiente también es Villa, al otro pues Villa (¿quién si no?), al otro hablan de Benzemá (contraten a su director de marketing), Ibrahimovic (un genio con mucho genio) y hasta el chiquillo de la portera brasileña. Señores, el Madrid no necesita delanteros. El Real de los Cristiano Ronaldo y Kaká no precisa de finalizadores de categoría mundial como agua de mayo, porque ya los tiene. Está Higuaín (23 goles en una temporada de crisis), está Huntelaar (un auténtico 9), está Negredo (otro 9 de los de antes y además made in spain), está Van Nistelrooy (mejor que los tres anteriores aunque con 32 años para 33) y está la leyenda Raúl (con casi una veintena de goles en la Liga de la crisis y el soponcio madridista). Por tanto, Villa, Benzemá o Ibrahimovic para qué. ¿Para meter a los anteriores en el banquillo o malvenderlos en el 3x1 del mercadillo futbolístico?

El Real Madrid lo que necesita es un par de jugadores creativos de centro de campo. Si me dicen que Cesc y Xabi Alonso diré que sí. Si me dicen que Ribery en lugar de alguno de los dos anteriores diré que sí, por segunda vez. Si me dicen que ni Cesc ni Xabi Alonso ni Ribery, pero que vienen Felipe Melo y Silva o Cazorla o aquel chico de River o de Rosario que tan bien la toca pues también diré que sí. El equipo blanco necesita dos jugadores de centro de campo con capacidad para dar un pase de 40 metros al jugador desmarcado, porque eso ya no se espera que lo aprendan ni Gago ni Diarrá ni Drenthe ni Sneijder ni Van der Vaart ni Javi García. El único que sabe es Guti, qué quieren que les diga, y Kaká a partir de ahora. Porque a Parejo no le dejan, no vaya a ser que sepa hacerlo y resulte que tampoco hacen falta centrocampistas.




Desde Zidane el Real Madrid no ha tenido un jugador de la calidad del holandés Arjen Robben. El primer rasgo que define la categoría de un fútbolista es cómo baja el cuero al suelo, el segundo es qué decide hacer con el balón una vez controlado y el tercero donde pone la pelota una vez cumplidos los dos aspectos anteriores. Robben saca matrícula en todos estos aspectos y a velocidad supersónica. Una rapidez de ejecución y de desborde en el uno contra uno sólo comparable a la que pueden imprimir jugadores como Cristiano Ronaldo, Messi, Alves, Ribery y hace varios años los brasileños Ronaldo y Ronaldinho. Entonces, ¿por qué la ola mediática y el propio club quieren venderle? ¿Por qué no le respetan como a uno de los mejores? Algunos ponen el "pero" en su facilidad para lesionarse. Es cierto, once pequeñas lesiones en dos años no son el mejor parte médico. Sin embargo, Robben ha jugado también bastantes partidos y ha demostrado unas condiciones inigualables. Mucho le debe el Real Madrid al holandés su espectacular remontada antes de la debacle ante el Barcelona en el Bernabéu.

Pocos, por no decir ningún jugador de la plantilla actual puede compararse con Robben. De manera que cuando algunos le tildan de "chupón" y de "individualista", lo que se traslada es la sensanción de que no se le ha terminado de comprender. Es cierto que es un jugador que "se va solo" porque desborda, pero es indudable el daño que hace a las defensas y también quizá el futbolista no ha estado lo suficientemente bien acompañado en estos dos últimos años como para plantearse muchas otras opciones de ataque más allá del disparo y del centro al borde de la línea de fondo. En definitiva, que si el Real Madrid está configurando un equipo de calidad no puede ni debe prescindir de un jugador deslumbrante como Robben.