Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Neymar, por favor, quédate en Brasil. Quédate en tu tierra, quédate en tu Santos del alma, pero, por favor, no vengas a Madrid ni a Barcelona. Un día que sí, otro día que no. Que si cláusulas secretas, que si después del Mundialito de Clubes o tras las Olimpiadas. Neymar, no vengas. Eres otro Robinho, otro más del montón que mucho promete pero poco hace. Eres un reclamo para vender camisetas, pero probablemente seas otro espantador de títulos. Mucho regate, mucha filigrana, bicicletas y ronditos, taconazos y crestas de gallo, pero nada de nada. Neymar, ni eres ni serás nunca un Messi, ni un Cristiano, ni un Zidane, ni un Ronaldinho. Neymar, no serás nunca un Iniesta ni un Xavi ni un Cesc ni un Thiago. Serás un bluf y, Neymar, sinceramente muchos estamos ya hasta el gorro de tanta tontería.


Barcelona, Real Madrid, Chelsea y Arsenal, entre otros, se han fijado en el el turcoalemán Nuri Sahin del Borussia de Dortmund como fichaje para la próxima campaña. Una especie de Cesc a mitad de precio, aunque lo barato a veces resulta salir caro. El centrocampista de nacionalidad turca, aunque nacido en Alemania, es un futbolista muy técnico, con una excelente visión de juego y capacidad goleadora. El "pero" es unas condiciones físicas limitadas puesto que ni la fuerza ni la velocidad ni el fondo son su fuerte. ¿Qué quiere decir eso? Pues que dependiendo del fútbol que se quiera jugar con él puede ser más o menos útil. En este caso, es menos que Cesc, quien posee todas las ventajas señaladas más arriba y no tiene las carencias que tiene Sahin. En definitiva, encajaría mejor en un Barcelona o en un Arsenal, que en un Real Madrid o en un Chelsea. El precio es por tanto esencial a la hora de calibrar la operación, porque es un gran futbolista pero un crack no lo es ni lo será.

En el día después de la gran decepción, la patética derrota de España en el Mundial de Suráfrica ante Suiza, parece que todo está dicho. Que si no hay que vender la piel de oso antes de cazarlo, que si no hay que creerse favoritos cuando nunca se ha ganado un Mundial, que si mucho futbol control pero inofensivo... Mucho bla, bla autocrítico que con dos partidos ganados volveremos por la senda de la euforia. El caso es que el partido contra Suiza, y si hay posibilidad de recuperar el terreno perdido, nos ha mostrado a las claras que el tiki-taca sin velocidad y sin empuje vale menos que el fútbol de una Suiza "a lo mourinho". Posibles soluciones: La primera, sería meter de una vez en el once a Cesc Fábregas -junto con Xavi el mejor jugador español de largo- con lo que o Busquets o Xabi Alonso deben salir; la segunda, introducir un extremo al menos en alguno de los costados (Navas, Pedro y Mata son las alternativas); la tercera, situar un delantero más en el once sin descartar a Llorente en el caso de que Torres o Villa no anden finos; y la cuarta, comprobar el estado de forma en el que se encuentra Capdevila por su ausencia en el ataque fue bastante evidente. Está claro que en una competición como un Mundial o una Eurocopa los acoples hay que hacerlos sobre la marcha porque uno no tiene una Liga por delante para esperar a nadie a que se adapte al sistema o a que encuentre su momento de forma. El impacto de cada futbolista debe de ser inmediato. Mi equipo para el próximo lunes ante Honduras sería: Casillas; Ramos, Albiol, Piqué, Capdevila; Navas, Alonso, Xavi, Villa; Cesc, Torres. Por lo pronto, los chilenos parece que está haciendo vudú con el combinado español como prueba la imagen que ilustra estas líneas.

Desconozco qué le ha visto Benítez al joven y espigado francés Ngog, la primera opción desde el banquillo utilizada por el técnico madrileño para reforzar el ataque de los reds. Ya he hablado del asunto en este blog. El Liverpool es un equipo falto de recursos ofensivos arriba, sin creatividad alguna en el centro del campo y sin suficientes jugadores que por si solos sean capaces de ganar un partido. Hoy hemos podido volverlo a comprobar en el encuentro que les ha enfrentado con el Arsenal en Anfield. Mientras que los londinenses tienen futbolistas desequilibrantes y maneja distintas opciones para encarrilar encuentros atrancados como Arshavin, Nasri, Van Persie, Cesc, Walcott, Rosicky y Da Silva. Por contra, para cambiar el rumbo de un encuentro el Liverpool sólo cuenta con Gerrard, Torres y un limitado Benayoun, porque lo de Babel ha sido un auténtico fiasco y a Aquilani siguen sin darle bola. Así que tenemos al sesudo Benítez, gran analista del fútbol, confiando su porvenir en individuos como Ngog, quien quizá dentro de unos años después de haber pasado por la First Division y algún equipo de medio pelo de la Premier confirme que vale para jugar en un club importante. De momento, el banquillo de los reds ya le viene grande. Muy mal pintan las cosas para el Liverpool y peor para Rafa.

Acabo de regresar de ver el Barça-Real Madrid que ha terminado hace diez minutos. El primer gran partido de la temporada. A primera vista y antes de que los diferentes medios de comunicación empiecen a hacer sus análisis voy a dar, a bote pronto, alguna de las valoraciones sobre el choque. En primer lugar, que ha sido un partido muy igualado, muy disputado, muy entretenido y muy reñido como hacía años que no ocurría. Si bien el Barça ha mostrado desde el primer momento sus armas, que son el toque, el rondo, el control de juego y el posicionamiento en el campo tanto en defensa (excelente Puyol) como en ataque, el Madrid no le ha perdido en ningún momento la cara al partido y de hecho las mejores ocasiones salvo el gol de Ibrahimovic han sido del conjunto merengue. Ronaldo, Marcelo y Benzemá han disfrutado de ocasiones para hacer perfectamente gol que al final se han quedado en nada. Podriamos decir que el Madrid ha ganado en uuuiiis y el Barcelona en goles. Habría que destacar, aunque suene tópico, que el árbitro a pitado más del lado de los azulgrana, sobre todo en las reiteradas faltas de la primera parte que no ha sancionado antes a Busquets, Keita e incluso Iniesta. Ese ha sido el "pero" a poner al colegiado que, sin embargo, ha cargado pronto de tarjetas a la defensa blanca. En definitiva, los azulgranas se van contentos por el resultado y los madridistas deberían hacerlo también porque han sabido plantarles cara. Sólo les ha faltado un poco más de posesión, los contragolpes y las ocasiones han sido casi todas del equipo merengue pero aun así a los blancos les ha faltado un poco de jerarquía en la posesión (un Cesc, un Silva o algo así). Ronaldo ha estado muy bien tras más de un mes de inactividad y su cambio por Benzemá, que poco ha aportado, se ha notado. Kaká ha estado muy bien en el desborde pero muy chupón y poco resolutivo de cara a portería. Messi ha hecho un partido discreto, ha estado implicado y con cierto desborde pero no ha sido el jugador de otros encuentros. E Ibrahimovi ha sido decisivo, tanto en el gol como en su incidencia en el juego, muy superior a la de Henry. No quiero terminar este artículo sin referirme a Puyol, quien para mi ha sido la clave para que el Barça se vaya a casa con los tres puntos. Y esta es mi calificación de los jugadores del 1 al 3, al término del partido.
Barcelona: Valdés (2), Alves (1), Abidal (1), Piqué (2), Puyol (3); Keita (1), Busquets (2), Xavi (2), Iniesta (2); Messi (1) y Henry (1) -Ibrahimovic (2)-.
Real Madrid: Casillas (1); Ramos (1), Arbeloa (1), Pepe (1), Albiol (2); Higuaín (1), Xabi Alonso (2), Lass (2), Marcelo (0); Kaká (2) y Ronaldo (2) -Benzemá (1)-.



Llega Xabi Alonso al Real Madrid a cambio de 30 millones de euros para el Liverpool. Viene el tolosarra con cinco años de retraso y casi por el triple del precio acordado en 2004. Doce millones de euros por un jugador de 22 años frente a los treinta pagados ahora por un futbolista cinco años más viejo. Da lo mismo, Xabi o un jugador de su perfil (todavía no entiendo que el Real Madrid no se haya lanzado antes a por Cesc) es esencial en este equipo carente de un director de juego desde la marcha de Fernando Redondo. Zidane era otra cosa. El hijo de Periko Alonso es un especialista en la conducción de equipos como lo ha demostrado en el Liverpool y en la selección nacional. El nuevo centrocampista puede presumir de tener una extraordinaria visión de juego y una capacidad de pase que sobresale en el centro largo, así como en el disparo de larga y media distancia. Asimismo, es un jugador elegante implicado en el juego defensivo, donde nunca se esconde. Un profesional con todas sus letras, serio y disciplinado tácticamente, que pone todas sus virtudes al servicio del equipo. Xabi Alonso posiblemente por valores y saber estar dentro y fuera del campo es un futbolista que, en este caso sí (no como en otros), verdaderamente ha nacido para jugar en el Real Madrid.



Un día es Villa, al siguiente también es Villa, al otro pues Villa (¿quién si no?), al otro hablan de Benzemá (contraten a su director de marketing), Ibrahimovic (un genio con mucho genio) y hasta el chiquillo de la portera brasileña. Señores, el Madrid no necesita delanteros. El Real de los Cristiano Ronaldo y Kaká no precisa de finalizadores de categoría mundial como agua de mayo, porque ya los tiene. Está Higuaín (23 goles en una temporada de crisis), está Huntelaar (un auténtico 9), está Negredo (otro 9 de los de antes y además made in spain), está Van Nistelrooy (mejor que los tres anteriores aunque con 32 años para 33) y está la leyenda Raúl (con casi una veintena de goles en la Liga de la crisis y el soponcio madridista). Por tanto, Villa, Benzemá o Ibrahimovic para qué. ¿Para meter a los anteriores en el banquillo o malvenderlos en el 3x1 del mercadillo futbolístico?

El Real Madrid lo que necesita es un par de jugadores creativos de centro de campo. Si me dicen que Cesc y Xabi Alonso diré que sí. Si me dicen que Ribery en lugar de alguno de los dos anteriores diré que sí, por segunda vez. Si me dicen que ni Cesc ni Xabi Alonso ni Ribery, pero que vienen Felipe Melo y Silva o Cazorla o aquel chico de River o de Rosario que tan bien la toca pues también diré que sí. El equipo blanco necesita dos jugadores de centro de campo con capacidad para dar un pase de 40 metros al jugador desmarcado, porque eso ya no se espera que lo aprendan ni Gago ni Diarrá ni Drenthe ni Sneijder ni Van der Vaart ni Javi García. El único que sabe es Guti, qué quieren que les diga, y Kaká a partir de ahora. Porque a Parejo no le dejan, no vaya a ser que sepa hacerlo y resulte que tampoco hacen falta centrocampistas.

El equipo nacional ha mostrado durante el reciente campeonato la pérdida de gran parte del encanto exhibido en el pasado europeo. La ausencia de Iniesta tiene buena culpa de ello. El azulgrana es un autentico crack que mejora las prestaciones de sus compañeros. Prueba de ello, la tenemos en Xavi, quien siendo un extraordinario jugador no ofrece las mismas prestaciones en el Barcelona y en la Selección nacional sin la compañía del genio albaceteño. La conexión Xavi-Iniesta es la mágia de la selección, sin ellos se pierde mucho. Luego les acompañan los Xavi Alonso, Cesc, Silva, Cazorla, Villa, Torres y todos esos excelentes jugadores que completan el combinado nacional, pero la ausencia de Iniesta descuelga a España de lo más alto del escalafón. Recuerden el papel estelar que el mago manchego desempeñó en la victoria del Barça frente al Chelsea y en la consecución de la Champions ante el Manchester United. Iniesta vale lo que Kaká para Brasil, lo que Messi para Argentina o lo que Cristiano para Portugal.