Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".

Hay aficionados que cuestionan la valía de Rafa Benítez como uno de los mejores entrenadores de Europa. Está claro que hoy Mourinho, otro de los mejores entrenadores, está de moda y cualquier otro técnico parece lejos de él. Así de relativo es el fútbol, hoy eres el mejor, mañana uno de los mejores y al otro eres uno más. ¿No está Guardiola al nivel de Mou?, ¿no está Ancelotti al nivel de Guardiola?, ¿no está Fergusson al nivel de Ancelotti?, ¿no está Van Gaal al nivel de Fergusson?. ¿No está Del Bosque al nivel de Fergusson? ¿Y no está Rafa Benítez al nivel de Del Bosque? ¿Y de Lippi? ¿Y de Capello? ¿Y de Wenger?
No se me ocurre otra forma de comparar a los técnicos si no es en función de sus resultados, porque si lo midieramos todo por la imagen y la oratoria, quizá el mejor entrenador de la historia sería Valdano y el mejor futbolista Beckham. Decía que considero que no hay mejor forma de comparar a los entrenadores según su capacidad de hacer a los equipos campeones de lo máximo según sus posibilidades. Por ejemplo, a Vicente del Bosque siempre se le ha minusvalorado y vilipediado. Nunca se le ha comparado con los mejores, pero luego resulta que tiene dos Champions y un Mundial además de no se cuentas ligar. Quizá el librillo del maestro salmantino esté un tanto desactualizado como dieron a entrever los valdanos de la casa blanca, pero está claro que funcionar funciona y sin tener que tomar apuntes en la libreta como los Van Gaal y Mourinho, excelentes ambos.

Ganar lo máximo es lo que te pone al nivel de los mejores. Por eso Rafa Benítez está al nivel de Mourinho y de los otros anteriormente mencionados. Quizá no está al mismo nivel de titulares en la prensa deportiva, al mismo nivel de elogios de los de siempre, los Wenger (lleva años sin ganar nada pero es un grandísimo técnico) y compañía.
Benítez siempre recogió éxitos compitiendo con clubes que nunca estuvieron ni tan siquiera entre los tres de mayor presupuesto de su Liga. Por supuesto tampoco ganó constantemente, como tampoco lo ha hecho el resto de entrenadores. Y adjunto el palmarés Benítez de wikipedia:
Campeón de la Liga española (2001-2002) con el Valencia CF
Campeón de la Liga española (2003-2004) con el Valencia CF
Campeón de la Copa de la UEFA (2003-2004) con el Valencia CF
Campeón de la Copa de Europa (2004-2005) con el Liverpool FC
Campeón de la Supercopa de Europa (2005) con el Liverpool FC
Campeón de la Copa de Inglaterra (2005-2006) con el Liverpool FC
Campeón de la Community Shield (2005-2006) con el Liverpool FC
Campeón de la Supercopa de Italia (2010-2011) con el Inter de Milán
[editar] Otros méritos
Ascenso a la primera división de fútbol Liga española (1997-1998) con el "C.F. Extremadura SAD"
Ascenso a la primera división de fútbol Liga española (2000-2001) con el "CD Tenerife"
Subcampeón de la Copa de Europa (2006-2007) con el Liverpool FC
Subcampeón de la Premier League (2008-2009) con el Liverpool FC.

No está nada mal. Y eso que cada Liga ganada con el Valencia, quizá debería sumar por tres. Otra cosa es que caiga simpático, pero entonces esto sería ya Gran Hermano.

Desconozco qué le ha visto Benítez al joven y espigado francés Ngog, la primera opción desde el banquillo utilizada por el técnico madrileño para reforzar el ataque de los reds. Ya he hablado del asunto en este blog. El Liverpool es un equipo falto de recursos ofensivos arriba, sin creatividad alguna en el centro del campo y sin suficientes jugadores que por si solos sean capaces de ganar un partido. Hoy hemos podido volverlo a comprobar en el encuentro que les ha enfrentado con el Arsenal en Anfield. Mientras que los londinenses tienen futbolistas desequilibrantes y maneja distintas opciones para encarrilar encuentros atrancados como Arshavin, Nasri, Van Persie, Cesc, Walcott, Rosicky y Da Silva. Por contra, para cambiar el rumbo de un encuentro el Liverpool sólo cuenta con Gerrard, Torres y un limitado Benayoun, porque lo de Babel ha sido un auténtico fiasco y a Aquilani siguen sin darle bola. Así que tenemos al sesudo Benítez, gran analista del fútbol, confiando su porvenir en individuos como Ngog, quien quizá dentro de unos años después de haber pasado por la First Division y algún equipo de medio pelo de la Premier confirme que vale para jugar en un club importante. De momento, el banquillo de los reds ya le viene grande. Muy mal pintan las cosas para el Liverpool y peor para Rafa.



El empate sellado ayer en el partido entre el Liverpool y el City deja a las claras que el proyecto de Rafa Benítez para el ejercicio 2009-2010 se ha quedado en la cuneta a las primeras de cambio. Antes de llegar a diciempre los de Anfield ya saben que no tienen nada que hacer en la larga temporada que tienen por delante, afortunadamente acortada por el Mundial de Suráfrica. El prestigioso técnico madrileño debería analizar de una vez por todas, si es que no le señalan antes la puerta de su casa ("go home"), por qué sus equipos fallan una vez tras otra en la Premier. Y no vale hablar de presupuestos, porque el Arsenal con menos dinero hace campañas tan meritorias como los diablos rojos y con menos dinero. Y el Manchester United, que este año ha vendido a Cristiano Ronaldo y Tévez, se mantiene como perseguidor del gran Chelsea de Carlo Ancelotti. Uno veo jugar al Liverpool y lo cierto es que no dice nada. Tan sólo unos voluntariosos futbolistas con un gran vigor y en un gran estado de forma persiguiendo una pelotita sin dar un segundo de tregua, pero sin una gota de talento. Ese es el equipo que ha conformado Benítez. Un plantel muy disciplinado, muy enérgico pero carente de improvisación, fantasía y desequilibrio. Y es el equipo que ha querido hacer Rafa. Con Aquilani en la enfermería y con todo por demostrar en el fútbol inglés, es cierto que las ausencias de Gerrard y la de Torres son difíciles de disimular, pero es que tras ellos apenas hay nada: un Benayoun venido a más, un Glen Johnson que sube que te sube por su lateral derecho, un Riera que alterna subidones con fases depresivas y un Kuijt que siempre está pero que no le pidan regates ni visión de juego. Ah, y Mascherano y Lucas Leiva repartiendo juego cuando lo que saben hacer es pasar la aspiradora donde juegan los medioscentros creativos. Me temo que este año el equipo se va a ir al garete y Rafa tiene más cerca que nunca la puerta de salida del viejo estadio de los Shankly, Dalglish e Ian Rush. Sólo la contratación en el mercado de invierno de los dos o tres apliques necesarios para reflotar el barco evitarán su hundimiento.