Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


En el Schalke 04 aún no se lo creen. Los azulones se han clasificado para la final de la Copa de Alemania tras vencer nada menos que al Bayern de Munich por 0 a 1 y con gol de Raúl. Contar con el ex jugador madridista es un lujo que los alemanes están rentabilizando al máximo. De momento, es uno de los máximos goleadores de la Bundesliga, con 11 tantos, ha conseguido el récord de goles de un jugador en la Champions y ha marcado el gol de la victoria que clasifica al Schalke 04 para la final. Un excelente jugador, una de las mayores leyendas de la Casa Blanca que tuvo que abandonar el club dejando un plantel en el que se han quedado futbolistas con mediocres rendimientos como Benzemá, Kaká, Gago, Lass, etc.


Agotado, el Real Madrid no puede seguir el ritmo imposible del Fútbol Club Barcelona en esta Liga 2010-11. El equipo está fundido después de iniciar la competición con un gran espíritu y un gran derroche físico. Ocurre que el técnico portugués ha hecho escaso uso de las rotaciones en la alineación durante estos meses y hoy por hoy el desgaste de la columna vertebral de este equipo es una evidencia notoria. Esta campaña recuerda a la de otro portugués al frente del equipo blanco, la temporada aciaga de Carlos Queiroz. El entrenados luso machacó a su once inicial hasta dejarlo sin aliento y una vez fundidos los jugadores se fueron desplomando uno detrás de otro hasta acabar la Liga arrastrándose y con partidos ridículos. Se parece esta situación a la de antes, sólo que en esta ocasión Mourinho tiene una plantilla de mucha más calidad y más completa. El problema es que no la usa como debiera, no le saca partido a sus 25 integrantes y sólo emplea a un grupo muy escaso. El caso más evidente es el de Di María, quien desde principios de enero viene pidiendo a gritos un descanso y cuyo nivel de juego ha bajado de forma alarmante. Mientras tanto, Pedro León calienta banquillo cuando no está en la grada, sin que nadie entienda muy bien a qué se debe semejante ostracismo para un futbolista que cuando ha estado en el campo ha cumplido a la perfección. Igual sucede con el caso de Xabi Alonso, enfermo contra el Osasuna al final tuvo que jugar media hora de la segunda parte porque aun con fiebre parece que Mourinho lo prefiere en el campo a cualquier otro jugador de la plantilla. La alternativa Lass-Kedhira ha vuelto a demostrar su fracaso en el centro del campo. Y mientras Granero esperando en el banquillo. Pero, mientras que algunos jugadores siguen marginados en el baúl de los recuerdos (León, Granero, Garay, Morata, Canales, etc) otros como Kaká desperdician oportunidades cada partido. El brasileño no está, no se parece ni a un primo malo. Entorpece y enreda más que otra cosa. Es completamente nulo en las acciones de ataque y se solapa con Ronaldo, con Benzemá, con Ozil, con Alonso, con todos. Hoy por hoy, el Madrid no está como lugar de pretemporada o de rodaje para estrellas estrelladas. Bien haría Mou en no sacarlo hasta que esté en condiciones de igualdad con el resto de la plantilla, porque en caso contrario corre peligro de ser señalado por la hinchada. Y tampoco pasa nada porque Ronaldo no juegue un partido, para descansar, si una plantilla multimillonaria no puede prescindir de un solo jugador para jugar contra uno de los equipos de la zona baja de la tabla, apaga y vámonos.


Tratado injustamente por el principal periódico deportivo de la capital, Manuel Pellegrini vuelve a España cuatro meses después de ser cesado por el Real Madrid tras haber cuajado una campaña muy respetable aunque sin títulos. A Pellegrini se le puede acusar de haber transigido con los caprichos e imposiciones de la directiva sobre los fichajes y traspasos del club blanco en la temporada que lo dirigió. Sin embargo, lo que le llevó a salir por la puerta del Santiago Bernabeu fueron su poco conchabeo con el polítiqueo mediático e institucional del Madrid, el "Alcorconazo" y sus decisiones sobre Kaká y Benzemá, a quienes se cansó de dar oportunidades y terminó por sentar en el banquillo como fichajes fracasados Sus declaraciones en contra de las ventas de Robben y Sneijder, decididas por la directiva a pesar de la recomendación técnica de mantenerles en la plantilla también influyó. Al final, todo el mundo pudo comprobar quien tenía la razón. Sneijder pugna por el Balón de Oro y Robben ha sido nombrado mejor jugador de la Bundesliga y uno de los más destacados del Mundial de Sudáfrica. Luego ha llegado Mourinho y le han fichado todo lo que ha pedido y más, pero aún no ha conseguido sacar petróleo ni de Benzemá ni del brasileño. Al final, el Madrid plantó batalla al Barça hasta el final, a pesar de tener una plantilla muy inferior, pero Pellegrini ya estaba sentenciado. Lo hará bien en Málaga, si le dejan. Por cierto, que el Real Madrid de Florentino, tan generoso le pagó al técnico chileno los cuatro millones de euros incluidos en el año de contrato que aún tenía por cumplir. Para que luego digan de los jeques del Málaga.

¿El nuevo Julen Guerrero? El mediapunta santanderino ha irrumpido con gran fuerza en el mundo del fútbol. Pocas apariciones se producen de igual modo, y muy de tanto en tanto, en el concierto futbolístico español. Desde su debut en el estadio Santiago Bernabeu ante el Real Madrid la ola de elogios hacia el jugador del Racing de Santander no ha parado de crecer. Hay jugadores que al primer toque de balón, a la primera carrera ya se sabe que son muy buenos y Canales es uno de estos casos. Triunfará. Y lo hará a lo grande si no se equivoca. Tiene el joven de 18 años una tesitura complicada ahora. Finaliza contrato en junio y qué hacer. Seguir en el Racing luchando por no perder la categoría o marchar a cualquiera de los equipos que le pretenden: Real Madrid, Barcelona, Sevilla, Arsenal... y cada día la nómina será mayor. La cuestión es que con cinco partidos en Primera lo mejor seguramente será completar su periodo de formación en un club donde vaya a jugar.¿Le dejarían en el Madrid los Benzemá, Cristiano Ronaldo, Kaká, Higuaín y Raúl? Hablando de Raúl, él sí lo consiguió. Sentó en el banquillo a Butragueño y a Alfonso, y se ganó el respeto de forma inmediata. Verdaderamente, el Real Madrid precisa de un crack joven y español y el niño Canales lo es. ¿Y en el Barcelona donde la competencia es tan fiera que hasta Bojan lucha por ir de la grada al banquillo? De momento, al jugador del Racing lo que se le ve es el desparpajo de los cracks, la calidad técnica de los elegidos, la capacidad de definir de quien domina a la perfección el oficio y la seguridad de quien se sabe el mejor. Lo dicho, Canales es la gran aparición en la escena futbolística española de los últimos años. Que no se estropee.


El buen momento de Rafael Van der Vaart en el Real Madrid es una prueba más de lo cambiante del fútbol. El holandés, que estaba hace dos meses fuera del equipo de Concha Espina, es ahora titular de los blancos y está cuajando buenos encuentros como el del pasado fin de semana en Mestalla. El hecho es que el ex del Ajax siempre fue un buen futbolista, dotado de un excelente disparo desde larga y media distancia, una gran visión de juego y una buena capacidad asociativa. No es un futbolista a desdeñar, es un jugador de calidad que con confianza puede rendir a un gran nivel. Además, tiene espíritu de lucha. El problema fue que a su llegada fue desplazado al carril izquierdo cuando no es un jugador rápido ni de desborde, por lo que la temporada pasada su fracaso en la convulsa temporada pasada no fue una sorpresa. Si fichas a un especialista y lo pones en otra posición a realizar otras funciones está claro que no tienes muchas papeletas para llevarse el premio en la rifa. Ahora, tras la lesión de Kaká, sí que está jugando a un gran nivel y el equipo está creciendo junto a él. Es más, diría que el Madrid está jugando mejor con él que con el astro brasileño porque es menos individualista y le imprime al juego más pausa y más visión de juego, además de sacrificarse más en defensa. Está aprovechando su oportunidad. Podemos decir que Van der Vaart está sacando el máximo partido a su situación actual.

Acabo de regresar de ver el Barça-Real Madrid que ha terminado hace diez minutos. El primer gran partido de la temporada. A primera vista y antes de que los diferentes medios de comunicación empiecen a hacer sus análisis voy a dar, a bote pronto, alguna de las valoraciones sobre el choque. En primer lugar, que ha sido un partido muy igualado, muy disputado, muy entretenido y muy reñido como hacía años que no ocurría. Si bien el Barça ha mostrado desde el primer momento sus armas, que son el toque, el rondo, el control de juego y el posicionamiento en el campo tanto en defensa (excelente Puyol) como en ataque, el Madrid no le ha perdido en ningún momento la cara al partido y de hecho las mejores ocasiones salvo el gol de Ibrahimovic han sido del conjunto merengue. Ronaldo, Marcelo y Benzemá han disfrutado de ocasiones para hacer perfectamente gol que al final se han quedado en nada. Podriamos decir que el Madrid ha ganado en uuuiiis y el Barcelona en goles. Habría que destacar, aunque suene tópico, que el árbitro a pitado más del lado de los azulgrana, sobre todo en las reiteradas faltas de la primera parte que no ha sancionado antes a Busquets, Keita e incluso Iniesta. Ese ha sido el "pero" a poner al colegiado que, sin embargo, ha cargado pronto de tarjetas a la defensa blanca. En definitiva, los azulgranas se van contentos por el resultado y los madridistas deberían hacerlo también porque han sabido plantarles cara. Sólo les ha faltado un poco más de posesión, los contragolpes y las ocasiones han sido casi todas del equipo merengue pero aun así a los blancos les ha faltado un poco de jerarquía en la posesión (un Cesc, un Silva o algo así). Ronaldo ha estado muy bien tras más de un mes de inactividad y su cambio por Benzemá, que poco ha aportado, se ha notado. Kaká ha estado muy bien en el desborde pero muy chupón y poco resolutivo de cara a portería. Messi ha hecho un partido discreto, ha estado implicado y con cierto desborde pero no ha sido el jugador de otros encuentros. E Ibrahimovi ha sido decisivo, tanto en el gol como en su incidencia en el juego, muy superior a la de Henry. No quiero terminar este artículo sin referirme a Puyol, quien para mi ha sido la clave para que el Barça se vaya a casa con los tres puntos. Y esta es mi calificación de los jugadores del 1 al 3, al término del partido.
Barcelona: Valdés (2), Alves (1), Abidal (1), Piqué (2), Puyol (3); Keita (1), Busquets (2), Xavi (2), Iniesta (2); Messi (1) y Henry (1) -Ibrahimovic (2)-.
Real Madrid: Casillas (1); Ramos (1), Arbeloa (1), Pepe (1), Albiol (2); Higuaín (1), Xabi Alonso (2), Lass (2), Marcelo (0); Kaká (2) y Ronaldo (2) -Benzemá (1)-.

Mañana se juega el clásico. El clásico de la Liga por antonomasia, que es el Barça-Real Madrid. Mi opinión es que el equipo azulgrana ganará sobradamente si quiere, si pone interés en manejar el partido y en controlarlo. Pellegrini ha dicho que el Madrid no es el Inter, pero eso no me tranquiliza mucho. ¿Eso quiere decir no es tan bueno como el campeón y líder del Calcio? ¿Eso quiere decir que no jugarán como contra el Alcorcón o como el pasado miércoles frente al Zurich? En este tipo de encuentros es bien sabido que los futbolistas se transforman, la motivación es alta y cualquier cosa puede pasar. Pero para que cualquier cosa pase el Real Madrid tendrá que hacer algo, tendrá que tener un plan y ese debe ser mejor que el del Barça, y el plan del equipo de Guardiola ya sabemos cual va a ser: quedarse con la pelota y controlar el juego hasta la desesperación del rival. Entonces si el Barcelona tiene la pelota el Madrid qué tiene: tres balas. Kaká, Benzemá y Cristiano Ronaldo, aunque el portugués igual no está para jugar todo el partido y comparte minutos con el Pipita Higuaín. Si eso sucede, para que el equipo blanco sea una amenaza precisa de suministradores de balones y quiénes tiene el Madrid para hacer eso: Xabi Alonso y...nadie más. Con Guti descartado para el choque, parece mentira que un club como el de Concha Espina no tenga los jugadores adecuados para hacer ese fútbol de dominio o de contragolpe que necesita en el Camp Nou. Lo duro es que los blancos aunque quieran no podrán imponer su fútbol. Además, aventuramos un estrecho marcaje de Lass a Xavi Hernández hasta los vestuarios para cerrar el grifo al equipo catalán. Lo que ocurre es que el Barça tiene otros recursos de los que carece el equipo blanco. Iniesta, Busquets, Márquez y hasta Piqué pueden formar el rondo que usan los culés antes de atacar con los Messi, Henry e Ibrahimovic... o Pedrito. Por contra si los azulgrana taponan a Xabi Alonso y dado que convenimos que no hay más jugadores aptos para la distribución ¿quién tendrá el dominio del balón y por tanto del juego? El Barça. Por tanto, mucho me temo que el Madrid jugará "a lo Inter" con la salvedad de que en lugar de Etoo juega Benzemá, en lugar de Diego Milito lo hará un tal Kaká y en vez de Zanetti intervendrá alguien llamado Cristiano Ronaldo. Que Dios coja confesados a los blancos, que en fútbol todo puede pasar.

No entiendo la fijación de gran parte de la prensa con Raúl. El continuo debate en torno al "7" blanco es aburrido a más no poder, además de injusto con uno de los jugadores que más y mejor ha defendido la camiseta del club de Concha Espina. Raúl González Blanco, ganador de tres copas de Europa con el Real Madrid, además todos los trofeos habidos y por haber -salvo la Copa del Rey (sic) y el Balón de Oro-, es un claro caso de la forma de proceder de quienes vivimos en este país. La envidia y un cierto hastío hacia el héroe están haciendo que desde diversos foros se pretenda llevar a los aficionados a repudiar a una leyenda. Raúl tiene 32 años y un instinto y una forma física envidiable para jugar al fútbol, pero sucede que lleva desde los 17 en el primer equipo y alguna gente está cansada de verle en las páginas de los periódicos, de coleccionar su cromo cada temporada, y de verle en el campo hacer lo que mejor sabe hacer. Muchos no han demostrado todavía que sepan hacer su trabajo mejor que él pero de cualquier manera siempre es juzgado con severidad, a pesar de haber marcado 18 goles en cada una de las dos últimas ligas. Muchos goles para el jugador presuntamente acabado que algunos quieren dibujar. De otro modo no se entiende que mientras que Benzemá y Kaká siguen sin dar el rendimiento esperado, sea la obsesión por sentar a Raúl la que presida muchos debates. En otras ligas jugadores legendarios como Del Piero (Juventus), Giggs y Scholes (Manchester) son venerados y tratados con respeto. Por supuesto, que poco a poco deben dejar paso a nuevos talentos con todo el futuro por demostrar, pero es injusto tratar de modo ruín a quien tanto a dado al fútbol y a una camiseta. Cualquiera no vale para heredar la camiseta blanca del "7". La de Juanito, Butragueño y Raúl.

El año pasado una de las aportaciones más positivas que hizo Juande Ramos al Real Madrid fue demostrar como un mal lateral izquierdo como Marcelo puede ser un excelente interior izquierda. El manchego lo tuvo claro nada más llegar, al brasileño le cuesta horrores defender, no sabe ni tiene las condiciones mentales y físicas necesarias. No es el equipo blanco el más adecuado para aprender un oficio en el campo de juego y en el equipo de los Cristiano, Kaká, Alonso, Raúl y Guti (sí, Guti), los ensayos deberían hacerse con gaseosa y no ante cracks como Jesús Navas (el Ribery español). El pobre Marcelo no se enteraba ayer de por donde le venían los golpes y el Sevilla encontró un filón por el flanco izquierdo del Madrid. Marcelo no es lateral y tiene tantas condiciones para ese puesto como Van Nistelrooy, es decir, ninguna. Y dejando ese tema aparte, hay que decir que la desastrosa actuación de Marcelo no libra a Ramos de un cero en su participación de ayer. Falto de condición física, de concentración y de frescura, Sergio no es el que era desde que hace más de un año. Recuerdo que allá en la Eurocopa ya le llamó la atención Luis Aragonés en repetidas ocasiones. Si no se corrige el año próximo puede estar bien lejos del Bernabéu, porque hoy por hoy es un jugador vulgar.

Duras declaraciones las realizadas por Arjen Robben desde Munich para explicar su salida del club de Concha Espina. Duras declaraciones pero ¿serán verdad?. Veamos. En la primera etapa del presidente Florentino Pérez está claro que los fichajes eran hechos desde la dirección del club, ajena al área deportiva y técnica. Está claro que traer a los mejores del mundo agrada a cualquier entrenador, pero traer a un interior derecha como David Beckham cuando ya tienes a Luis Figo en esa demarcación es algo que casa más con la política de "los de las oficinas", como critica Robben, que con una planificación deportiva. Cuando se ficha a un balón de oro como Michael Owen para que caliente banquillo porque su plaza está ocupada por un tal Ronaldo y otro tal Raúl, es también una decisión de "los de las oficinas". Lo mismo que la decisión de prescindir de Makelele o de negarse a fichar defensas son decisiones de "los de las oficinas". O no fueron "los de las oficinas" quieren decidieron echar a Vicente del Bosque tras ganar la Liga y dos Champions, entre otros muchos trofeos. El holandés, ya ex jugador blanco, tiene toda la razón y es que parece que los viejos vicios vuelven a repetirse. Cuando se apuesta tan fuerte por el marketing lo que manda es el mercado y la política por encima de las razones deportivas. La vez anterior el proyecto cuajó en un principio pero se descalabró al final con tres temporadas horribles sin criterior alguno. Y es que el marketing no puede ser más importante que las razones deportivas que pueden llevar a un entrenador a jugar con unos y sentar en el banquillo a otros. Y en el Real Madrid actual ya hay muchos que parece que van a jugar por decreto y eso es muy peligroso para mantener la competitividad de la plantilla. Porque Cristiano Ronaldo es muy bueno, posiblemente el mejor del mundo, pero muy seguramente un gran Robben sentaría en el banquillo a cualquiera, llámese Cristiano, Messi o Kaká. Y eso es precisamente lo que no consentirán nunca "los de las oficinas".

Si Cristiano Ronaldo ha llegado al Real Madrid para cuestionar el trono de Messi en la Liga. El inminente traspaso de Ibrahimovic al Barça se produce para intentar eclipsar a otro de los nuevos galácticos madridistas, hablamos de Kaká. La noticia del acuerdo entre Inter y Barcelona para traspasar al jugador sueco viene a reequilibrar mediática y futbolísticamente a ambos planteles. Si hoy por hoy Cristiano y Messi se discuten quien es el mejor del mundo, Ibrahimovic, Kaká y Ribery hacen lo mismo por saber quien es el tercero, el cuerto y el quinto. Para los degustadores de talento puro y duro Ibrahimovic puede ser calificado perfectamente como el mejor. Dotado de una habilidad excepcional a pesar de su más de 1,90 de altura, de una gran capacidad goleadora que le ha catapultado al puesto de pichichi de la última edición del Calcio, el sueco destaca además por una visión de la jugada y del juego que ninguno de los cuatro grandes futbolistas anteriores tiene en su grado máximo. Desde luego que su fichaje sería un gran acierto del Barcelona, aunque todo hay que decirlo, el grado de mejora de los azulgrana es mínimo dado lo alto a lo que han llegado este año. Ahora, son Eto´o e Ibrahimovic dos jugadores distintos, pero coinciden en una cosa si el camerunés es un incendiario el sueco es otro con un carácter difícil de llevar. En eso son tal para cual.



Al final, no será el 10 del Real Madrid, ni el 18 ni el 22. El astro Kaká será el 8 del equipo blanco. El mismo número que el brasileño Didí, el mismo dorsal que Míchel y la misma camiseta del argentino Gago. ¿Quiere decir algo esto? Nada, el argentino se pondrá la camiseta que pertenecía al italiano Cannavaro. Hoy tenemos enfundado en la camiseta madridista al brasileño Kaká, el anhelado Balón de Oro esperado desde hace tres años. Un líder distinto, con unos valores diferentes a los que cotizan hoy al alza en el fútbol actual. Pero si hablamos de sus cualidades técnicas podemos decir que el equipo blanco ha aumentado exponencialmente su calidad y sus posibilidades para el futuro. Es Kaká un futbolista técnico, que juega con la pelota pegada al pie, capacitado para el pase largo y en corto, para el regate en un cuarto de terreno y en carrera, para el disparo desde corta y desde larga distancia, y para los lanzamientos a balón parado ya sean de esquina o de falta. Es, además, un auténtico profesional del fútbol, que se cuida para rendir en el campo y lleva una vida sana. Es, en definitiva, un soplo de CLASE, entre tanto "quiero pero no puedo" en el equipo blanco. Dicen que es caro. Quien sí que es caro es el francés Faubert (1,5 millones por 53 minutos de juego con cero rendimiento). Que sea bienvenido Kaká, y que triunfe.



Un día es Villa, al siguiente también es Villa, al otro pues Villa (¿quién si no?), al otro hablan de Benzemá (contraten a su director de marketing), Ibrahimovic (un genio con mucho genio) y hasta el chiquillo de la portera brasileña. Señores, el Madrid no necesita delanteros. El Real de los Cristiano Ronaldo y Kaká no precisa de finalizadores de categoría mundial como agua de mayo, porque ya los tiene. Está Higuaín (23 goles en una temporada de crisis), está Huntelaar (un auténtico 9), está Negredo (otro 9 de los de antes y además made in spain), está Van Nistelrooy (mejor que los tres anteriores aunque con 32 años para 33) y está la leyenda Raúl (con casi una veintena de goles en la Liga de la crisis y el soponcio madridista). Por tanto, Villa, Benzemá o Ibrahimovic para qué. ¿Para meter a los anteriores en el banquillo o malvenderlos en el 3x1 del mercadillo futbolístico?

El Real Madrid lo que necesita es un par de jugadores creativos de centro de campo. Si me dicen que Cesc y Xabi Alonso diré que sí. Si me dicen que Ribery en lugar de alguno de los dos anteriores diré que sí, por segunda vez. Si me dicen que ni Cesc ni Xabi Alonso ni Ribery, pero que vienen Felipe Melo y Silva o Cazorla o aquel chico de River o de Rosario que tan bien la toca pues también diré que sí. El equipo blanco necesita dos jugadores de centro de campo con capacidad para dar un pase de 40 metros al jugador desmarcado, porque eso ya no se espera que lo aprendan ni Gago ni Diarrá ni Drenthe ni Sneijder ni Van der Vaart ni Javi García. El único que sabe es Guti, qué quieren que les diga, y Kaká a partir de ahora. Porque a Parejo no le dejan, no vaya a ser que sepa hacerlo y resulte que tampoco hacen falta centrocampistas.

El equipo nacional ha mostrado durante el reciente campeonato la pérdida de gran parte del encanto exhibido en el pasado europeo. La ausencia de Iniesta tiene buena culpa de ello. El azulgrana es un autentico crack que mejora las prestaciones de sus compañeros. Prueba de ello, la tenemos en Xavi, quien siendo un extraordinario jugador no ofrece las mismas prestaciones en el Barcelona y en la Selección nacional sin la compañía del genio albaceteño. La conexión Xavi-Iniesta es la mágia de la selección, sin ellos se pierde mucho. Luego les acompañan los Xavi Alonso, Cesc, Silva, Cazorla, Villa, Torres y todos esos excelentes jugadores que completan el combinado nacional, pero la ausencia de Iniesta descuelga a España de lo más alto del escalafón. Recuerden el papel estelar que el mago manchego desempeñó en la victoria del Barça frente al Chelsea y en la consecución de la Champions ante el Manchester United. Iniesta vale lo que Kaká para Brasil, lo que Messi para Argentina o lo que Cristiano para Portugal.