Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Neymar, por favor, quédate en Brasil. Quédate en tu tierra, quédate en tu Santos del alma, pero, por favor, no vengas a Madrid ni a Barcelona. Un día que sí, otro día que no. Que si cláusulas secretas, que si después del Mundialito de Clubes o tras las Olimpiadas. Neymar, no vengas. Eres otro Robinho, otro más del montón que mucho promete pero poco hace. Eres un reclamo para vender camisetas, pero probablemente seas otro espantador de títulos. Mucho regate, mucha filigrana, bicicletas y ronditos, taconazos y crestas de gallo, pero nada de nada. Neymar, ni eres ni serás nunca un Messi, ni un Cristiano, ni un Zidane, ni un Ronaldinho. Neymar, no serás nunca un Iniesta ni un Xavi ni un Cesc ni un Thiago. Serás un bluf y, Neymar, sinceramente muchos estamos ya hasta el gorro de tanta tontería.



"Ya se acabó el Mundial, qué poca gracia tiene este torneo, no tiene segunda vuelta", soltó Garrincha cuando se proclamó campeón mundial en 1958.
Ni Ronaldo, Ronaldinho, Messi y Cristiano mostraron tanta suficiencia para regatear a sus rivalesFue campeón mundial con Brasil en 1958, y en 1962 fue la figura máxima de ese mundial en el cual Pelé salió lesionado en su segundo partido. Garrincha y Pelé formaron una de las duplas mas recordadas del fútbol. Brasil jamas perdió un partido cuando ambos estaban en la cancha.


El Atlético de Madrid parece estar más tieso que la mojama. Después de las importantes cantidades de dinero gastadas en temporadas anteriores parece que este año las arcas colchoneras no están para ninguna alegría. Los rojiblancos han acertado de lleno con las incorporaciones de Asenjo y Juanito, este último viene gratis. Los otros dos sudamericanos son una incógnita a despejar, también a regresado Jurado pero parece que no se cuenta mucho con él, lo mismo que con Reyes, un ex crack con una desorientación al estilo Ronaldinho. El Atleti sigue sin solucionar su principal problema, la ausencia de un conductor de juego. El mismo problema que el Real Madrid. Deben los rojiblancos solucionar este problema que llevan ya muchos años sin resolver, pero mientras no tengan un organizador no podrán aspirar a nada serio. Quizá si se precipita una venta de entidad como la de Forlán, la secretaría técnica se atreva a ir a por un buen mediocentro. Un buen organizador asequible tanto para el Atlético como para el Real Madrid sería Joao Moutinho: 22 millones de cláusula. La contratación de un organizador es el salvoconducto para empezar a aspirar a cosas serias.

En los últimos años no hemos podido ver a Ronaldinho en los campos de juego. Hemos visto a su hermano, el agente, el representante del jugador que siempre mira por su interés y nunca por el del resto del colectivo al que representa. De otra manera, no sería posible que un futbolista con unas condiciones excepcionales para el fútbol hubiera transmutado en el apático futbolista que se arrastra por los campos del Calcio sin marcar las diferencias que se presumen en un crack. La estrella brasileña ha menguado hasta límites imposibles de imaginar, fruto del desapego por el fútbol profesional y el desinterés por cuidarse física y mentalmente para afrontar los desafíos del deporte de élite. Es como si Ronaldinho, una vez alcanzada la cima del deporte rey, hubiera perdido las ganas por seguir jugando. Como un escalador después de llegar al Everest. ¿Y ahora qué? Más montañas.