Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Neymar, por favor, quédate en Brasil. Quédate en tu tierra, quédate en tu Santos del alma, pero, por favor, no vengas a Madrid ni a Barcelona. Un día que sí, otro día que no. Que si cláusulas secretas, que si después del Mundialito de Clubes o tras las Olimpiadas. Neymar, no vengas. Eres otro Robinho, otro más del montón que mucho promete pero poco hace. Eres un reclamo para vender camisetas, pero probablemente seas otro espantador de títulos. Mucho regate, mucha filigrana, bicicletas y ronditos, taconazos y crestas de gallo, pero nada de nada. Neymar, ni eres ni serás nunca un Messi, ni un Cristiano, ni un Zidane, ni un Ronaldinho. Neymar, no serás nunca un Iniesta ni un Xavi ni un Cesc ni un Thiago. Serás un bluf y, Neymar, sinceramente muchos estamos ya hasta el gorro de tanta tontería.


Ya no hay discusión. Ni Cristiano ni Ronaldo, el rey es Messi. El luso ha tenido la mala suerte de coincidir en el mismo espacio y tiempo con un astro irrepetible como el argentino de las Ramblas. "La Pulga" para más señas. Messi es el arma letal del Barcelona, ese equipo que juega tan bien, tan del "tiki" y del "taka", tan del tuya y el mía, ese equipo excelso. Un equipo que juega de forma sublime, pero cuántos equipazos hemos visto caer en estos años ante otros rivales que no lo parecían tanto... Es entonces cuando se entiende la relevancia de Leo para el Fútbol Club Barcelona. El argentino siempre está. Que hace falta que arrase, pues entonces agarra la pelota y no la coge nadie hasta que no sobrepasa la línea de portería visitante. Que no hace falta que trabaje tanto, pues es igual porque el va a seguir haciendo con el balón lo que le de la gana. Así es Messi. Es como si a los comandos especiales SEALS de los Estados Unidos le añadimos a Superman. Imposible no ganar ¿verdad?. Pues con eso juega del Barça.


No ha habido centrocampista mejor en el fútbol español. Xavi Hernández es el que más pases da, es el que más corre, es el que mas asistencias de gol ofrece, el que mejor entiende el juego en corto y en largo, el que mejor llega al área desde la segunda línea, no hay quien le quite el balón cuando quiere retenerlo, es el que mejor defiende cuando hay que hacerlo, el que mejor tira las faltas, el que más calidad tiene para sacar de esquina. Xavi Hernández. Un Mundial, una Eurocopa, tres Champions, seis ligas, etcétera. Balón de Bronce en dos ocasiones, en la última debió recibir el de Oro que fue a parar a su compañero Messi. Excelente el partido suyo jugado en la final de Wembley frente al Manchester United distribuyendo, llegando al área, haciendo la presión cuando era preciso, pasando en corto y lanzando en largo cuando era preciso. Xavi es el catalizador, quien da sentido al juego de los azulgrana. Mayor perfección es imposible.



La UEFA ha dado a conocer el mejor equipo de la Champions League 2010/11 y en ella hay tres jugadores del Barcelona, dos del Real Madrid... y uno del Schalke 04. Raúl González, que consiguió llevar al equipo alemán a semifinales contra todo pronóstico y pasando por encima de Valencia o Inter, que defendía título, se ha hecho un hueco en el equipo y comparte delantera con el Balón de Oro, Leo Messi. Este es el equipo completo: Van der Sar; Srna, Piqué, Vidic, Marcelo; Özil, Iniesta, Giggs, Bale; Messi, Raúl.
En el equipo hay seis representantes de los dos finalistas, Barcelona y Manchester United. Piqué, Iniesta y Messi representan al campeón de 2009 y tres históricos como Van der Sar, Giggs y Vidic llevan el orgullo de los 'Red Devils'. Raúl está gracias a su gran temporada y al excelente papel del Schalke, al que sólo el United dejó fuera de la final, y Srna aparece como lateral derecho para reivindicar el gran torneo del Shakthar, que cayó en cuarto de final ante el Barcelona. El equipo lo completa una de las grandes sensaciones de la temporada, Gareth Bale, del Tottenham y dos representantes del Real Madrid que no son los más previsibles Iker Casillas o Cristiano Ronaldo. El lateral brasileño Marcelo, que ha realizado una excelente temporada a las órdenes de Mourinho aparece en la defensa y en la media lo hace Özil, que también ha brillado, en su caso en su estreno con la camiseta del equipo merengue.
Con 33 años y tras confirmar su salida del Real Madrid, pocos esperaban una temporada tan brillante de Raúl en su estreno en Alemania. Tras un mal comienzo, el Schalke levantó el vuelo en la Bundesliga para evitar sufrimientos, se hizo con la Copa de su país y rompió todos los pronósticos para meterse en semifinales de la Champions, donde nada pudo hacer ante un Manchester United tremendamente superior. El delantero madrileño ha sido además el único jugador de campo de la Bundesliga que ha jugado todos los partidos europeos de su equipo, en su caso doce con cinco goles marcados, quizá el más siginificativo el que logró en San Siro en el histórico 2-5 con el que su equipo dejó sentenciado al Inter, campeón de la última edición.
Raúl no es el único representante de la 'vieja guardia' ya que también figuran en el equipo Van der Sar, que se retirará tras la final de Wembley ante el Barcelona con 40 años, y Giggs, historia viva del Manchester a sus 37 años.


A mi tampoco me gusta Mou. Un buen entrenador, como muchos, que engrandece sus victorias y devalúa sus derrotas con zafias excusas de mal perdedor. El técnico portugués José Mourinho es un entrenador insoportable al que sólo aguantas si tu equipo gana. Si tu equipo hace el juego que hizo el Real Madrid ayer ante el FC Barcelona y luego le escuchas sus exabruptos y rajadas, entonces descubres que no hay justificación posible para tener a un impresentable como este en tu club, más cuando ese club es el Real Madrid, institución sacrosanta en el mundo del fútbol que encarna unos valores que no merecen tener a tal personaje como entrenador-portavoz-jefe-amo del calabozo. El juego del equipo blanco ayer sólo es justificable si ganas o pasas la eliminatoria, porque para jugar al estilo Maguregui (el del autobús), ya teníamos al Maguregui original, no hacia falta una copia maleducada. El Madrid jugó ayer un pésimo partido, con todos los jugadores atrás como un equipo menor, sin presión en el campo blaugrana (al contrario que en el partido de Copa) y con la única misión de no encajar un gol e intentar hacer daño en las contras. Esa era la estrategia del mago Mourinho, y le salió mal. El luso es un técnico resultadista, eso no es ningún descubrimiento, no es un entrenador que busque por encima de todo el buen juego de su equipo. Quiere ganar y está en su derecho, pero que nadie se engañe buscando buen fútbol. Como he comentado antes el Madrid no jugó a nada y en el minuto 60 le expulsaron a Pepe por una plancha a Dani Alves. Una expulsión rigurosa, merecedora de amarilla con independencia de que luego el brasileño fingiera más de la cuenta. Ahora lo que sucede después es mas que injustificable. El técnico portugués se encrespa con el árbitro y es expulsado, luego se coloca en uno de los primeros asientos de la grada y no para de hacer muecas hasta que termina el partido. Renuncia a hacer cambios cuando el partido está como está con el 0 a 0, a pesar de la expulsión de Pepe y la necesidad de hacer un reajuste. A partir de ahí todo se convierte en una bronca monumental para justificar el espantoso partido del Real Madrid y de los dos goles de Messi. Dos golazos. Luego en sala de prensa dispara con metralleta para que nadie cuestione su trabajo y todos hablen del escándalo del árbitro. Que nadie hable de qué hacían en el banquillo los tres nueves que exigió en enero (Higuaín, Benzemá y Adebayor). Está claro que Mourinho es un técnico resultadista que no es capaz de justificar más que con excusas estos mismos resultados cuando vienen mal. Cuando vienen bien entonces todo responde a su gran categoría de entrenador. Y ese es, desgraciadamente, es el juego en el que algunos medios de comunicación han entrado de un tiempo a esta parte, amparados en el forofismo más zafio. Después de todo esto a estos mismos medios les tocará rehacer todo su discurso en base a la Copa del Rey lograda meritoriamente. Ya verán como algunos medios de comunicación la harán parecer más importante o al menos más significativa que la Champions. Una pena.



Empieza el nerviosismo en el Chelsea a cuenta de Fernando Torres. El delantero español lleva ya 648 minutos con la camiseta del club londinense y todavía no ha cantado un solo gol. Fueron 58 millones de euros los que pagó Roman Abramovich por el exfutbolista de los reds, un precio, tal y como está el mercado, sacado completamente de contexto. Hoy en día esa cantidad sólo sería merecedora de dos cracks: Messi y Cristiano Ronaldo. Nadie más se le acerca. Torres nunca fue un goleador puro, sí un delantero que marca goles con cierta regularidad y que ha hecho temporadas brillantes, como la primera con el Liverpool, pero nunca ha sido un Villa, un Raúl, un Van Nistelrooy, un Trezeguet, un Rooney ni un Inzaghi. Se trata de un punta más efectista que eficaz, tipo Claudio López, Cisse, Van Persie, o Podolski. Delanteros que golean y que son muy buenos cuando están en su punto, pero a quienes les cuesta un mundo meterla entre los tres palos cuando no están finos. Hay otros que hacen goles aun con veinte kilos de más, como el brasileño Ronaldo o incluso lesionados. Pero no es el caso. En Liverpool, con Luis Suárez y Carroll (comprado también a precio excesivo) deben están muy satisfechos con la operación de 2x1. Pero el problema no es Torres, sino de quien paga esas cantidades salvajes por un goleador que no lo es tanto.


El Schalke 04 se enfrenta al Inter de Leonardo, en la jornada de cuartos de final de la Champions. Los alemanes tienen en su guardameta de 25 años, el "Messi de los guantes", a su gran estrella. Muy superior a Oliver Kahn y Jans Lehmann y deseado por el Manchester United y por los grandes del fútbol italiano, Manuel Neuer es el alma del club de Gelsenkirchen por delante de otros jugadores de mayor renombre. Los aficionados del Schalke 04 llevan toda la temporada haciendo campaña para su jugador bandera no se marche al término del curso. Será difícil que puedan retener a alguien tan bueno, como en su día ocurrió con Mesut Ozil.



"Ya se acabó el Mundial, qué poca gracia tiene este torneo, no tiene segunda vuelta", soltó Garrincha cuando se proclamó campeón mundial en 1958.
Ni Ronaldo, Ronaldinho, Messi y Cristiano mostraron tanta suficiencia para regatear a sus rivalesFue campeón mundial con Brasil en 1958, y en 1962 fue la figura máxima de ese mundial en el cual Pelé salió lesionado en su segundo partido. Garrincha y Pelé formaron una de las duplas mas recordadas del fútbol. Brasil jamas perdió un partido cuando ambos estaban en la cancha.


El FIFA Balón de Oro (Ballon d'Or) ya tiene sólo tres posibles ganadores: Andrés Iniesta, Xavi Hernández y Leo Messi. Los tres pertenecen a la cantera del Barça; es decir, que han sido fabricados bajo un mismo patrón de trabajo. Eso es algo que no ha logrado nunca ningún club. Fuera se han quedado futbolistas como Wesley Sneijder y Cristiano Ronaldo. Los tres mejores futbolistas del año pertenecen a un mismo club, el FC Barcelona. Si nos atenemos a la tradición del torneo lo más probable es que el premio se lo lleve alguno de los dos españoles. No hace falta recordar que el Balón de Oro de hace cuatro años fue el campeón del pasado Mundial: Fabio Cannavaro. Un defensa de gran calidad pero a años luz de los Zidane, Ronaldinho, Lampard, Ballack, etc. A Messi le corresponderá seguramente el tercer puesto. Está bien que un futbolista español consiga el Balón de Oro, después de tantos años del galardón de Luis Suárez. Quizá se merece más el premio Xavi, el ideólogo del Barça y la selección, que Iniesta, más completo y versatil. Lo que está claro es que su club y la selección no serían lo que son sin ellos. Cualquier decisión que se tome al respecto será justa y acertada.
A quien no se le ha quedado buena cara es a Sneijder. El argentino y capitán del Inter, Javier Zanetti, no ha tardado en calificar de absurda la decisión de descartar del premio a su compañero holandés. "Es absurdo, Wesley es un jugador fantástico y si ganamos el triplete (Serie A, Copa de Italia y Liga de Campeones) fue gracias a él". Pero es que el premio no puede ser para todos. Que se lo digan a Ronaldo.

Al final, la manita. El canterano Jeffren marcó el quinto, como símbolo del potencial de la cantera azulgrana, de la Masía y del trabajo hecho en casa. El Barça de Guardiola pasó por encima del Real Madrid de Mourinho. Con un fútbol de otra galaxia, los azulgrana han dejado al equipo blanco como un equipo de tercera, como un equipo de novatos. El Barcelona ha sido un rodillo con una superioridad abismal de los Xavi (merece el Balón de Oro, sin lugar a dudas), Iniesta, Messi, Puyol, Villa, etc. Guardiola se ha limitado ha poner a su once fantástico, mientras que el entrenador portugués o ha planificado muy mal el partido o no ha sabido o sus jugadores no le han hecho ningún caso. A pocos entrenadores del Real Madrid le han hecho una manita igual. Mal Marcelo, muy mal Carvalho, Xavi Alonso, Ozil y Benzemá desaparecidos. Un desastre. El Madrid sólo podemos salvar quizá a Di María. Del Barcelona todos un diez, con esa sensación de ganar sin esfuerzo. Y el Real Madrid sale apaleado, magullado y muy mal herido del Camp Nou. Y sobre el cambio de Mourinho con el 2-0, Lass por Ozil, sin comentarios. Pobre planteamiento para un equipo que pretende poner en dificultades al equipo que hoy por hoy es el mejor de Europa.

Al final, el Barça, nada más y nada menos, es quien ha fichado a Ibrahim Afellay. El club catalán ha fichado bueno, bonito y barato... pero ¿para qué?. Para ampliar su fondo de armario. El nuevo jugador azulgrana puede jugar de interior o de extremo, pero nada que ver con Xavi Hernández ni con Thiago Alcántara (el crack del futuro y de hoy). Mucho me temo que Afellay llega destinado a potenciar las bandas derecha (la de Pedro y la de Messi) y la izquierda (la de Iniesta y la de Adriano), pero que su destino final será el banquillo. Vamos, que no es Navas ni Di María. No le veo mayor calidad que Jeffren ni más capacidad goleadora que Nolito, sin embargo puede que Guardiola haya considerado necesario incorporar a un efectivo más a su corta plantilla. Para ello, pagar tres, cuatro o cinco millones en el mercado de invierno es un precio muy asequible. La pregunta del millón es ¿por qué ningún club europeo quiso pagar hace cuatro meses los seis o siete millones que hubiera costado el holandés en verano?

El fichaje de David Villa por el FC Barcelona es inminente. Uno de los mejores delanteros del mundo, el mejor de la selección nacional. Hace años, que el Valencia se le quedaba pequeño, prácticamente debió haber dado el salto del Real Zaragoza a alguno de los clubes más grandes del continente, pero es cierto que el club de Mestalla fue quien más apostó por él y allá que se fue para hacer campañas memorables. Villa es el segundo máximo goleador de España de todos los tiempos, por detrás de Raúl, y a fe que le adelantará. Sin embargo, llega tarde al Barcelona. Es seguro que encajará a la perfección con Xavi, Iniesta, Messi y compañía, pero considero que su fichaje a escasos meses de cumplir los 29 años es difícil que pueda ser amortizado si el traspaso se cifra entre los 35 y los 40 millones de euros. Con esas cantidades, y dado que su potencial mediático tampoco es el máximo, es difícil obtener una rentabilidad por más de tres o cuatro años más en la alta competición por lo que su traspaso se antoja caro. De cualquier forma, Villa es un excepcional futbolista que seguro que cuajará extraordinarias campañas en el Barcelona durante el tiempo que permanezca en sus filas, porque su calidad es máxima.

El buen momento del Fútbol Club Barcelona ha servido para ocultar algunas de las deficiencias más importantes del club, como es la desafortunada elección de fichajes en los últimos años. El caso del semidesconocido Chygrynskiy, central procedente del Shakhtar Donestk, contrado por petición expresa de Pep Guardiola, es el último de los fichajes más que cuestionables realizados por los blaugranas. El central ucranio conocido en su casa a la hora de comer, fichado por 25 millones de euros a pesar de las reticencias de Txiki Beguiristáin, es considerado un "capricho del entrenador". Capricho caro y poco productivo hasta la fecha. Abucheado en el Camp Nou en los últimos partidos y con grandes problemas para rendir en la zaga barcelonista debido, entre otras cosas, a su lentitud para defender y sus problemas de colocación y marcaje. El asunto de Chygrynskiy vuelve a poner a colación los fichas absurdos realizados por el club en los últimos tiempos. Además de los 25 millones de euros desembolsados por el ucranio tenemos los casos de Henrique del Palmeiras, contrado por 8 millones de euros, y de Keirrison del Palmeiras, por nada menos que 14 millones. Ninguno de los dos ha jugado un solo minuto con la camiseta azulgrana. Son fichajes difíciles de entender. Y de explicar. Maxwell, otro brasileño, suplente del Inter de Milán, ha sido otra de las extrañas adquisiciones. Hay que tener en cuenta que el Barça actual se sostiene sobre unos pilares procedentes de la buena labor de cantera realizada con anterioridad a la llegada de Laporta. Los Valdés, Puyol, Xavi, Iniesta, Busquets, Messi y Bojan ya estaban en la cantera azulgrana con anterioridad. Lo dicho no tapa tampoco los aciertos en los fichajes de Alves, Keita y Touré, formalizados en los últimos años. Pero los más más de 50 millones de euros gastados innecesariamente en los últimos dos años debería llevar a la reflexión a más de uno.










Muchos decían que era mejor que Maradona, pero yo diría que no tanto. No tanto, pero Jorge Alberto González, Mágico González para todos y todas, fue un futbolista especial como no ha habido otro sobre la hierba. Cuando escucho comentar que fue el mejor jugador salvadoreño me entra la risa. El mejor jugador salvadoreño y el mejor jugador del mundo en muchos momentos, sólo el astro argentino, Platini y seguramente alguno más podían demostrar más nivel futbolístico en su época. No jugó en el Madrid ni en el Barça ni en la Juve ni en el Milan porque era un jugador diferente. Casi me cuesta agregarle el término deportista, porque Mágico no era eso. Era un artista bohemio con un talento descomunal que no cuidaba fruto de su indisciplina y de la mala vida que se daba, de su irresponsabilidad, de su poca profesionalidad. Pero aun así fue uno de los futbolistas más admirados de los 80 y que triunfó a su manera. La técnica de Mágico González era completamente fabulosa, le pegaba con las dos piernas con una calidad que sólo he visto a Maradona (ni Zidane, ni Romario, ni Cristiano, ni Messi ni leches...), se iba de quien quería cuando quería y como quería, tiraba faltas, era generoso en el juego y hacía todo cuanto se puede hacer con un balón. Lo que no le podías pedir era correr en los entrenamientos. Si había que correr corría, pero en los partidos y si era estrictamente necesario. Un crack muy especial, aquí dejo una dirección de youtube de unas imágenes suyas que valen la pena. www.youtube.com/watch?v=OMenVOhSLRw



Sólo le falta romper con la albiceleste. La Argentina, la de Maradona, se le resiste. El "Pelusa" le hace jugar de una forma diferente a la que disfruta con el Barcelona. El Diego quiere que Leo juegue como lo hacía el con su selección allá en 1986 y en 1990, pero para eso hay que ser Maradona y Messi de momento es Messi. Lo que no es poco. Nada menos que un Balón de Oro. Y nada más. Hoy la revista France Football ha dado a conocer el nombre de los galardonados y el primero de la lista es Leo Messi, un argentino de 22 años que hace ocho llegó a la Masía para recibir un tratamiento que en su país no le podían dar. Resulta que la "Pulga" ha mutado en coloso que traza slaloms imposibles a una velocidad endiablada que le convierten en un jugador muy difícil de parar. Messi tiene gol, tiene visión, tiene el toque de los canteranos culés y tiene una humildad que añoramos en muchos jugadores de fútbol de menor talento. No se ha portado mal la revista francesa organizadora de los premios. Ahí queda su reconocimiento al talento descomunal de Xavi Hernández, quien perfectamente podría haber recibido el premio de mejor jugador, y a Andrés Iniesta, tercero y cuarto respectivamente. El número dos ha sido esta vez Cristiano Ronaldo. Pero hoy es el día de Messi, el pequeño humilde futbolista que está por encima de todos.

Mañana se juega el clásico. El clásico de la Liga por antonomasia, que es el Barça-Real Madrid. Mi opinión es que el equipo azulgrana ganará sobradamente si quiere, si pone interés en manejar el partido y en controlarlo. Pellegrini ha dicho que el Madrid no es el Inter, pero eso no me tranquiliza mucho. ¿Eso quiere decir no es tan bueno como el campeón y líder del Calcio? ¿Eso quiere decir que no jugarán como contra el Alcorcón o como el pasado miércoles frente al Zurich? En este tipo de encuentros es bien sabido que los futbolistas se transforman, la motivación es alta y cualquier cosa puede pasar. Pero para que cualquier cosa pase el Real Madrid tendrá que hacer algo, tendrá que tener un plan y ese debe ser mejor que el del Barça, y el plan del equipo de Guardiola ya sabemos cual va a ser: quedarse con la pelota y controlar el juego hasta la desesperación del rival. Entonces si el Barcelona tiene la pelota el Madrid qué tiene: tres balas. Kaká, Benzemá y Cristiano Ronaldo, aunque el portugués igual no está para jugar todo el partido y comparte minutos con el Pipita Higuaín. Si eso sucede, para que el equipo blanco sea una amenaza precisa de suministradores de balones y quiénes tiene el Madrid para hacer eso: Xabi Alonso y...nadie más. Con Guti descartado para el choque, parece mentira que un club como el de Concha Espina no tenga los jugadores adecuados para hacer ese fútbol de dominio o de contragolpe que necesita en el Camp Nou. Lo duro es que los blancos aunque quieran no podrán imponer su fútbol. Además, aventuramos un estrecho marcaje de Lass a Xavi Hernández hasta los vestuarios para cerrar el grifo al equipo catalán. Lo que ocurre es que el Barça tiene otros recursos de los que carece el equipo blanco. Iniesta, Busquets, Márquez y hasta Piqué pueden formar el rondo que usan los culés antes de atacar con los Messi, Henry e Ibrahimovic... o Pedrito. Por contra si los azulgrana taponan a Xabi Alonso y dado que convenimos que no hay más jugadores aptos para la distribución ¿quién tendrá el dominio del balón y por tanto del juego? El Barça. Por tanto, mucho me temo que el Madrid jugará "a lo Inter" con la salvedad de que en lugar de Etoo juega Benzemá, en lugar de Diego Milito lo hará un tal Kaká y en vez de Zanetti intervendrá alguien llamado Cristiano Ronaldo. Que Dios coja confesados a los blancos, que en fútbol todo puede pasar.

Las declaraciones del brasileño Robson de Souza "Robinho", donde afirma que está "muy contento en el Manchester City" evidencian lo que desde hace semanas es un serial por entregas, que está deseando largarse al Barça para intentar vender allí la cabra que vendió al club del Paseo de la Castellana: ser o mejor do mondo. Vete con ese cuento a otra parte parece que le ha dicho el galés Marc Hughes. El ex delantero azulgrana y entrenador el City está harto del brasileño, cuya irregularidad le hace bascular entre el campo de juego, el banquillo y las espantás a Brasil. A pesar de todo, parece que a Pep Guardiola le gusta y se ha encaprichado por él. Habrá pensado que una línea atacante con Messi, Ibrahimovic y Robinho sería la más virtuosa del mundo mundial. Aunque no se sí el técnico culé habrá previsto comprar un balón para cada uno de ellos. Es un buen delantero Robinho cuando está centrado. Un buen delantero, sin más. Bueno para cuatro millones de euros, pero muy malo para cuarenta. Yo no pagaría nunca esa cantidad por un suplente de un equipo de media fila de la Premier.

La revista France Football acaba de publicar la lista de aspirantes al Balón de Oro con el que se reconoce al mejor futbolista del momento. Mi propuesta, lejos de las mediáticas, pasa por entregar el título este año al centrocampista español Xavi Hernández. Ganador de cinco títulos este año con su club y de una Eurocopa de naciones, no hay ningún otro jugados en el planeta que pueda acercársele ni discutirle en cuanto a rendimiento. No es un jugador de quiebros ni de requiebros, pero hoy por hoy, es el futbolista que mejor entiende y juega a este deporte. Distribuye, organiza, golea y defiende con una calidad que nos recuerda a los mejores: los Platini, Sócrates, Zidane... No se puede decir que Messi ni Cristiano Ronaldo sean más merecedores del trofeo que este año debería ir al mejor jugador de la Eurocopa y de la final de la Champions. Luego está el caso de Andrés Iniesta. ¿Que tiene que envidiarle a estos dos anteriores aparte desu cuenta corriente?

Duras declaraciones las realizadas por Arjen Robben desde Munich para explicar su salida del club de Concha Espina. Duras declaraciones pero ¿serán verdad?. Veamos. En la primera etapa del presidente Florentino Pérez está claro que los fichajes eran hechos desde la dirección del club, ajena al área deportiva y técnica. Está claro que traer a los mejores del mundo agrada a cualquier entrenador, pero traer a un interior derecha como David Beckham cuando ya tienes a Luis Figo en esa demarcación es algo que casa más con la política de "los de las oficinas", como critica Robben, que con una planificación deportiva. Cuando se ficha a un balón de oro como Michael Owen para que caliente banquillo porque su plaza está ocupada por un tal Ronaldo y otro tal Raúl, es también una decisión de "los de las oficinas". Lo mismo que la decisión de prescindir de Makelele o de negarse a fichar defensas son decisiones de "los de las oficinas". O no fueron "los de las oficinas" quieren decidieron echar a Vicente del Bosque tras ganar la Liga y dos Champions, entre otros muchos trofeos. El holandés, ya ex jugador blanco, tiene toda la razón y es que parece que los viejos vicios vuelven a repetirse. Cuando se apuesta tan fuerte por el marketing lo que manda es el mercado y la política por encima de las razones deportivas. La vez anterior el proyecto cuajó en un principio pero se descalabró al final con tres temporadas horribles sin criterior alguno. Y es que el marketing no puede ser más importante que las razones deportivas que pueden llevar a un entrenador a jugar con unos y sentar en el banquillo a otros. Y en el Real Madrid actual ya hay muchos que parece que van a jugar por decreto y eso es muy peligroso para mantener la competitividad de la plantilla. Porque Cristiano Ronaldo es muy bueno, posiblemente el mejor del mundo, pero muy seguramente un gran Robben sentaría en el banquillo a cualquiera, llámese Cristiano, Messi o Kaká. Y eso es precisamente lo que no consentirán nunca "los de las oficinas".




Desde Zidane el Real Madrid no ha tenido un jugador de la calidad del holandés Arjen Robben. El primer rasgo que define la categoría de un fútbolista es cómo baja el cuero al suelo, el segundo es qué decide hacer con el balón una vez controlado y el tercero donde pone la pelota una vez cumplidos los dos aspectos anteriores. Robben saca matrícula en todos estos aspectos y a velocidad supersónica. Una rapidez de ejecución y de desborde en el uno contra uno sólo comparable a la que pueden imprimir jugadores como Cristiano Ronaldo, Messi, Alves, Ribery y hace varios años los brasileños Ronaldo y Ronaldinho. Entonces, ¿por qué la ola mediática y el propio club quieren venderle? ¿Por qué no le respetan como a uno de los mejores? Algunos ponen el "pero" en su facilidad para lesionarse. Es cierto, once pequeñas lesiones en dos años no son el mejor parte médico. Sin embargo, Robben ha jugado también bastantes partidos y ha demostrado unas condiciones inigualables. Mucho le debe el Real Madrid al holandés su espectacular remontada antes de la debacle ante el Barcelona en el Bernabéu.

Pocos, por no decir ningún jugador de la plantilla actual puede compararse con Robben. De manera que cuando algunos le tildan de "chupón" y de "individualista", lo que se traslada es la sensanción de que no se le ha terminado de comprender. Es cierto que es un jugador que "se va solo" porque desborda, pero es indudable el daño que hace a las defensas y también quizá el futbolista no ha estado lo suficientemente bien acompañado en estos dos últimos años como para plantearse muchas otras opciones de ataque más allá del disparo y del centro al borde de la línea de fondo. En definitiva, que si el Real Madrid está configurando un equipo de calidad no puede ni debe prescindir de un jugador deslumbrante como Robben.