Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


En el Schalke 04 aún no se lo creen. Los azulones se han clasificado para la final de la Copa de Alemania tras vencer nada menos que al Bayern de Munich por 0 a 1 y con gol de Raúl. Contar con el ex jugador madridista es un lujo que los alemanes están rentabilizando al máximo. De momento, es uno de los máximos goleadores de la Bundesliga, con 11 tantos, ha conseguido el récord de goles de un jugador en la Champions y ha marcado el gol de la victoria que clasifica al Schalke 04 para la final. Un excelente jugador, una de las mayores leyendas de la Casa Blanca que tuvo que abandonar el club dejando un plantel en el que se han quedado futbolistas con mediocres rendimientos como Benzemá, Kaká, Gago, Lass, etc.

Que alguien explique qué hacen los Diarras y Gago en el Real Madrid y el canterano Borja Valero en el Villarreal. Que lo explique Valdano. Y lo del despido de Pellegrini (y el de Del Bosque, ya de paso)... Y lo de Robben.

Acierta, por fin, el Real Madrid con uno de sus fichajes. No será porque no se ha pedido desde aquí la contratación de un futbolista, que como bien comienza a bautizarle la prensa que empieza a descubrirle y a hacerle caso, es una especie de nuevo Michel. El fichaje de Pedro León es una buena noticia para el madridismo. Murciano de 24 años, desembarca en el Bernabeu por menos de lo que costaron Drenthe, Diarra, Gago, Benzemá, etc... Y con muchisima más categoría. El Real Madrid ficha a un futbolista de similar categoría al sevillista Jesús Navas pero por la cuarta parte de su precio.

La salida de Ruud Van Nistelrooy del equipo blanco, el mejor delantero del club tras Cristiano Ronaldo, parece haber sido aceptada con total aceptación por parte de la opinión pública, pero a mi no me ha gustado nada. Me resulta difícil de entender que el club haya dejado marcharse gratis a un veterano atacante de sus características que acababa de recuperarse de una lesión. Es cierto que Ruud es un delantero con poco recorrido ya. Su futuro se acaba en los próximos dos años, pero también es verdad que aún con su edad y sus lesiones hay pocos atacantes más fiables que él en el concierto internacional. Su bagaje goleador en las temporadas que ha jugado con el club blanco es demoledor y su calidad podía haber sido aprovechada todavía para desatascar determinados encuentros del máximo nivel. Hoy por hoy, los delanteros titulares son Cristiano e Higuaín, pero por lo que respecta al banquillo hasta la fecha el rutilante fichaje de Benzemá no ha demostrado ser el grandisimo jugador del que muchos hablaban. El francés tiene una gran calidad, pero para jugar de titular en el ataque del Madrid eso no basta. Hay que ser un matador, hay que tener presencia en los momentos importantes y hay que ser un ganador. Eso, hoy por hoy, no lo tiene Benzemá. Lo tiene Raúl más que el francés, y lo tiene Van Nistelrooy. Gran fichaje el del Hamburgo a coste cero. Mientras el Real abre la puerta al holandés, se quedan en el banquillo Drenthe, Metzelder, Gago... La salida de Ruud es la marcha de un delantero fiable.



No es por nada, pero hace meses ya hablamos en este blog de la conveniencia de prescindir de un mediocentro como Gago, que nada aporta, tras el fichaje de Xabi Alonso. El partido del pasado domingo entre el Real Madrid y el Jerez es una buena prueba de ello, Lass y Gago se estorbaban continuamente sin dirigir con orden la orquesta madridista. Más por culpa del argentino que cualquier otra cosa, porque el francés bien ha demostrado que cuando su pareja de baile es Alonso o Guti sabe cumplir de forma clara en su parcela. Ya digo que hace meses planteamos la posibilidad de un cambio de cromos con el valencianista Banega, jugador que esta temporada sí está demostrando su categoría y calidad para la dirección. Al final, Gago no salió del club blanco y el Real Madrid se ha quedado con tres jugadores, incluyendo a Diarrà y a Lass, para cubrir una posición. De ser Valdano empezaría a ofrecer al argentino a lo ancho y largo del mundo.


Con el mercado futbolístico bloqueado por la falta de parné. Una buena solución es el trueque, y tenemos como ejemplo más inmediato el de Eto´o e Ibrahimovic. Aunque, en este caso, habría que hablar más bien de timo porque me parece a mi que Ibrahimovic, pese a ser un fuera de serie, no vale lo mismo que el camerunés más 45 millones de euros y la cesión de Hleb. Decía que una buena solución sería el trueque, ya sea a modo de préstamo o como traspaso. Sabemos que el Real Madrid busca un mediocentro organizador y sabemos que el Valencia no quiere a Ever Banega y que busca un mediocentro de contención al estilo Albelda. Entonces, ¿por qué no un trueque Gago-Banega por una temporada? Un trueque a modo de cesión por un año, con opción de compra para ambos clubes. A pesar de la venta de Javi García al Benfica, el equipo de la capital de España tiene exceso de jugadores de contención porque a la presencia de Gago (quien no ha terminado de cumplir las expectativas) hay que añadir las de Lass y Mamadou Diarrà. Uno de estos tres sobra y quien más posibilidades tendría de salir en una operación de este tipo sería el argentino. Por otro lado, el Valencia conseguiría sumar a su plantilla un futbolista más cuajado y más centrado que Banega, quien tiene unas condiciones envidiables y una visión de juego fuera de toda duda pero todavía no ha dado ni el 20% de lo que se le espera en el año y medio que lleva en España. Es sólo una idea.



Al final, no será el 10 del Real Madrid, ni el 18 ni el 22. El astro Kaká será el 8 del equipo blanco. El mismo número que el brasileño Didí, el mismo dorsal que Míchel y la misma camiseta del argentino Gago. ¿Quiere decir algo esto? Nada, el argentino se pondrá la camiseta que pertenecía al italiano Cannavaro. Hoy tenemos enfundado en la camiseta madridista al brasileño Kaká, el anhelado Balón de Oro esperado desde hace tres años. Un líder distinto, con unos valores diferentes a los que cotizan hoy al alza en el fútbol actual. Pero si hablamos de sus cualidades técnicas podemos decir que el equipo blanco ha aumentado exponencialmente su calidad y sus posibilidades para el futuro. Es Kaká un futbolista técnico, que juega con la pelota pegada al pie, capacitado para el pase largo y en corto, para el regate en un cuarto de terreno y en carrera, para el disparo desde corta y desde larga distancia, y para los lanzamientos a balón parado ya sean de esquina o de falta. Es, además, un auténtico profesional del fútbol, que se cuida para rendir en el campo y lleva una vida sana. Es, en definitiva, un soplo de CLASE, entre tanto "quiero pero no puedo" en el equipo blanco. Dicen que es caro. Quien sí que es caro es el francés Faubert (1,5 millones por 53 minutos de juego con cero rendimiento). Que sea bienvenido Kaká, y que triunfe.