Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".







Algunas portadas de Inda que desprestigiaron al periódico Marca y que provocaron la carcajada de los profesionales de la información y los aficionados al deporte. Sólo es una pequeña muestra, porque los ridículos se cuentan por miles. Aquí tenemos la de "Bien vendido", para justificar la venta de Robben (mejor de la pasada Bundesliga y uno de los mejores del Mundial) cuando el Madrid tomó la decisión de venderle, alabando de forma pueril y con grandes alardes tipográficos la buena decisión adoptada con una venta muy cuestionable.
Tenemos también la de "Acuerdo total por Villa", que como todo el mundo sabe golea en las filas del Barcelona. Y qué decir de la épica "Esto es Anfield ¿Y qué?". Y qué, pues que los muchachos del Liverpool le metieron 4-0 al Real Madrid. Sobran las palabras. O qué decir de la carcajeante "Campeones de Europa 2009". O la reciente y ya conocida como "Nemo" al día siguiente de que el Barça eliminara al Arsenal en la Champions tras un emocionante partido. El Marca consideró más noticia los motes de los jugadores del Madrid en el vestuario (a eso se le llama periodismo de investigación). ¿Saben quien ganó aquella Champions? El Barça. ¿Cuánto daño al fútbol? ¿Cuánto al Real Madrid? ¿Cuánto al propio Marca?


Unidad Editorial ha decidido, por fin, el despido del director de Marca, Eduardo Inda. Nunca el diario deportivo de referencia fue tan mezquino, tan ridículo, tan parcial y tan poco profesional como durante la triste dirección del periodista pamplonés. La capacidad de este hombre (un analfabeto del fútbol y del deporte en general) de hacer el ridículo y con ello del diario Marca ha superado todos los límites. Las bajezas y la parcialidad más ruin ha tenido como consecuencia que más de 33.000 personas se suscribieran a un foro de facebook pidiendo la destitución de este periodista. Una prueba de su manera absurda de entender el periodismo y, con ello, también una manera muy pobre de medir la inteligencia de los lectores de su diario fue la portada que sacó el diario al día siguiente de ganar la Liga. El Barça ganó el campeonato, Nadal el Master series de Madrid y Fernando Alonso quedaba séptimo tras salir último, sin embargo Inda machacó el excelente entrenador del Real Madrid Manuel Pellegrini con el titular: “Manolo, estás despedido”. Y es que el chileno se negó a entrar al conchabeo mediático que pretendía el ¿periodista? Inda y durante toda la temporada y aún en esta se ha dedicado sistemáticamente a atacar de la forma más rastrera a un gran técnico y sobre todo a una persona que no se merece que un gran diario dirigido por un mediocre ponga en cuestión unos valores profesionales que están fuera de toda duda. Pellegrini no obtuvo títulos, pero puso al Real Madrid otra vez en disposición de competir con el Barça, algo que no es nada fácil. Muchos lectores de Marca se han planteado a lo largo de este tiempo cambiar de diario, y de hecho muchos lo han hecho. Hoy se han llevado una alegría.

Las filias y las fobias del director de Marca, Eduardo Inda, están causando un gravisimo daño en la credibilidad del rotativo líder en la prensa deportiva. Existe ya una amplia corriente en contra de las campañas durisimas e injustificadas, la falta de conocimiento de la dirección (da la sensación de que no había visto un partido de fútbol antes de que lo trajeran de la delegación de El Mundo de Baleares para dirigir Marca) y sus erradas apuestas como el ya famoso "Bien vendido" con el que quiso justificar una de las ventas más desacertadas de Florentino Pérez. El señor Inda piensa que el periódico deportivo que dirige debe ser más forofo que Manolo "el del bombo" y tan sectario como el régimen castrista y así le va. No puede hacer más el ridículo con sus campañas de acoso y derribo a personas como Pellegrini, quien ha demostrado ser un entrenador de alta valía y de mayor educación que quienes le maltratan del modo más insidioso un día sí y otro también en la prensa. El Marca ha perdido todo sentido de autocrítica y en estos momentos no es más que el periódico de los forofos indocumentados del club merengue. El intento de Inda de manejar el club desde fuera es tan descarado que bien haría la actual dirección del Real Madrid de mantenerse lo más lejos posible.
Luego está el ridículo de las portadas como la del pasado lunes después de la Liga, pidiendo el cese del entrenador madridista y concediendo un mínimo espacio al título liguero ganado por el Barcelona. El señor Inda debería entender que hay mucha gente a la que le gusta mucho el fútbol y la objetividad, y poco las tonterían que hace tan a menudo. Esta es la portada que a muchos nos gustaría ver publicada a no más tardar.