Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


El Espanyol ha fichado al delantero zurdo uruguayo Juan Albín por sólo dos millones de euros. El rendimiento del punta todavía del Getafe ha sido decreciente desde que llegó Míchel al equipo del sur de Madrid. Fichado por el presidente getafense Ángel Torres hace cinco años, el uruguayo prometía mucho hace un par de años gracias a su capacidad para desbordar, su velocidad, su gran visión de juego y su apreciable capacidad goleadora. El Espanyol se lleva a precio de "ganga" a un futbolista que hace un par de años estaba tasado entre diez y doce millones de euros.

Acierta, por fin, el Real Madrid con uno de sus fichajes. No será porque no se ha pedido desde aquí la contratación de un futbolista, que como bien comienza a bautizarle la prensa que empieza a descubrirle y a hacerle caso, es una especie de nuevo Michel. El fichaje de Pedro León es una buena noticia para el madridismo. Murciano de 24 años, desembarca en el Bernabeu por menos de lo que costaron Drenthe, Diarra, Gago, Benzemá, etc... Y con muchisima más categoría. El Real Madrid ficha a un futbolista de similar categoría al sevillista Jesús Navas pero por la cuarta parte de su precio.

David Silva se queda en el Valencia. El mediapunta canario ha dicho que tiene todos sus sentidos pendientes del equipo de la capital del Turia. De ser cierto, los días del punta David Villa con el escudo del murciélago están más contados que nunca. El club de Mestalla debe 500 millones de euros y me da que la venta de Raúl Albiol al Real Madrid por 15 millones de euros es una gota en el desierto de la deuda contraida por por el equipo valenciano con numerosas entidades, entre ellas Bancaja. Cuentan que la caja valenciana está como loca por tocar dinero fresco, porque todas las operaciones que se han planteado hasta la fecha poco tienen que la obtención de "cash". Los valencianos deben olvidarse de proyectos faraónicos y empezar a desprenderse de sus figuras más costosas y con las fichas más altas, como son los casos de Villa, Joaquín, Moretti, Miguel, Edu, Del Horno, Banega, y a ser posible Vicente y Albelda. Es el momento de los Mata, Pablo Hernández, Alexis, Míchel y del propio Silva. Un equipo un escalón por debajo, pero más desahogado económicamente. El resto de clubes también prevén despojarse de lastres ante la crisis que se avecina.



Al final, no será el 10 del Real Madrid, ni el 18 ni el 22. El astro Kaká será el 8 del equipo blanco. El mismo número que el brasileño Didí, el mismo dorsal que Míchel y la misma camiseta del argentino Gago. ¿Quiere decir algo esto? Nada, el argentino se pondrá la camiseta que pertenecía al italiano Cannavaro. Hoy tenemos enfundado en la camiseta madridista al brasileño Kaká, el anhelado Balón de Oro esperado desde hace tres años. Un líder distinto, con unos valores diferentes a los que cotizan hoy al alza en el fútbol actual. Pero si hablamos de sus cualidades técnicas podemos decir que el equipo blanco ha aumentado exponencialmente su calidad y sus posibilidades para el futuro. Es Kaká un futbolista técnico, que juega con la pelota pegada al pie, capacitado para el pase largo y en corto, para el regate en un cuarto de terreno y en carrera, para el disparo desde corta y desde larga distancia, y para los lanzamientos a balón parado ya sean de esquina o de falta. Es, además, un auténtico profesional del fútbol, que se cuida para rendir en el campo y lleva una vida sana. Es, en definitiva, un soplo de CLASE, entre tanto "quiero pero no puedo" en el equipo blanco. Dicen que es caro. Quien sí que es caro es el francés Faubert (1,5 millones por 53 minutos de juego con cero rendimiento). Que sea bienvenido Kaká, y que triunfe.