Míster Balón

Copérnico lo dijo primero, Galileo lo propagó: "La tierra es redonda, igual que un balón de fútbol".


Neymar, por favor, quédate en Brasil. Quédate en tu tierra, quédate en tu Santos del alma, pero, por favor, no vengas a Madrid ni a Barcelona. Un día que sí, otro día que no. Que si cláusulas secretas, que si después del Mundialito de Clubes o tras las Olimpiadas. Neymar, no vengas. Eres otro Robinho, otro más del montón que mucho promete pero poco hace. Eres un reclamo para vender camisetas, pero probablemente seas otro espantador de títulos. Mucho regate, mucha filigrana, bicicletas y ronditos, taconazos y crestas de gallo, pero nada de nada. Neymar, ni eres ni serás nunca un Messi, ni un Cristiano, ni un Zidane, ni un Ronaldinho. Neymar, no serás nunca un Iniesta ni un Xavi ni un Cesc ni un Thiago. Serás un bluf y, Neymar, sinceramente muchos estamos ya hasta el gorro de tanta tontería.


Ya no hay discusión. Ni Cristiano ni Ronaldo, el rey es Messi. El luso ha tenido la mala suerte de coincidir en el mismo espacio y tiempo con un astro irrepetible como el argentino de las Ramblas. "La Pulga" para más señas. Messi es el arma letal del Barcelona, ese equipo que juega tan bien, tan del "tiki" y del "taka", tan del tuya y el mía, ese equipo excelso. Un equipo que juega de forma sublime, pero cuántos equipazos hemos visto caer en estos años ante otros rivales que no lo parecían tanto... Es entonces cuando se entiende la relevancia de Leo para el Fútbol Club Barcelona. El argentino siempre está. Que hace falta que arrase, pues entonces agarra la pelota y no la coge nadie hasta que no sobrepasa la línea de portería visitante. Que no hace falta que trabaje tanto, pues es igual porque el va a seguir haciendo con el balón lo que le de la gana. Así es Messi. Es como si a los comandos especiales SEALS de los Estados Unidos le añadimos a Superman. Imposible no ganar ¿verdad?. Pues con eso juega del Barça.



Empieza el nerviosismo en el Chelsea a cuenta de Fernando Torres. El delantero español lleva ya 648 minutos con la camiseta del club londinense y todavía no ha cantado un solo gol. Fueron 58 millones de euros los que pagó Roman Abramovich por el exfutbolista de los reds, un precio, tal y como está el mercado, sacado completamente de contexto. Hoy en día esa cantidad sólo sería merecedora de dos cracks: Messi y Cristiano Ronaldo. Nadie más se le acerca. Torres nunca fue un goleador puro, sí un delantero que marca goles con cierta regularidad y que ha hecho temporadas brillantes, como la primera con el Liverpool, pero nunca ha sido un Villa, un Raúl, un Van Nistelrooy, un Trezeguet, un Rooney ni un Inzaghi. Se trata de un punta más efectista que eficaz, tipo Claudio López, Cisse, Van Persie, o Podolski. Delanteros que golean y que son muy buenos cuando están en su punto, pero a quienes les cuesta un mundo meterla entre los tres palos cuando no están finos. Hay otros que hacen goles aun con veinte kilos de más, como el brasileño Ronaldo o incluso lesionados. Pero no es el caso. En Liverpool, con Luis Suárez y Carroll (comprado también a precio excesivo) deben están muy satisfechos con la operación de 2x1. Pero el problema no es Torres, sino de quien paga esas cantidades salvajes por un goleador que no lo es tanto.



"Ya se acabó el Mundial, qué poca gracia tiene este torneo, no tiene segunda vuelta", soltó Garrincha cuando se proclamó campeón mundial en 1958.
Ni Ronaldo, Ronaldinho, Messi y Cristiano mostraron tanta suficiencia para regatear a sus rivalesFue campeón mundial con Brasil en 1958, y en 1962 fue la figura máxima de ese mundial en el cual Pelé salió lesionado en su segundo partido. Garrincha y Pelé formaron una de las duplas mas recordadas del fútbol. Brasil jamas perdió un partido cuando ambos estaban en la cancha.



Agotado, el Real Madrid no puede seguir el ritmo imposible del Fútbol Club Barcelona en esta Liga 2010-11. El equipo está fundido después de iniciar la competición con un gran espíritu y un gran derroche físico. Ocurre que el técnico portugués ha hecho escaso uso de las rotaciones en la alineación durante estos meses y hoy por hoy el desgaste de la columna vertebral de este equipo es una evidencia notoria. Esta campaña recuerda a la de otro portugués al frente del equipo blanco, la temporada aciaga de Carlos Queiroz. El entrenados luso machacó a su once inicial hasta dejarlo sin aliento y una vez fundidos los jugadores se fueron desplomando uno detrás de otro hasta acabar la Liga arrastrándose y con partidos ridículos. Se parece esta situación a la de antes, sólo que en esta ocasión Mourinho tiene una plantilla de mucha más calidad y más completa. El problema es que no la usa como debiera, no le saca partido a sus 25 integrantes y sólo emplea a un grupo muy escaso. El caso más evidente es el de Di María, quien desde principios de enero viene pidiendo a gritos un descanso y cuyo nivel de juego ha bajado de forma alarmante. Mientras tanto, Pedro León calienta banquillo cuando no está en la grada, sin que nadie entienda muy bien a qué se debe semejante ostracismo para un futbolista que cuando ha estado en el campo ha cumplido a la perfección. Igual sucede con el caso de Xabi Alonso, enfermo contra el Osasuna al final tuvo que jugar media hora de la segunda parte porque aun con fiebre parece que Mourinho lo prefiere en el campo a cualquier otro jugador de la plantilla. La alternativa Lass-Kedhira ha vuelto a demostrar su fracaso en el centro del campo. Y mientras Granero esperando en el banquillo. Pero, mientras que algunos jugadores siguen marginados en el baúl de los recuerdos (León, Granero, Garay, Morata, Canales, etc) otros como Kaká desperdician oportunidades cada partido. El brasileño no está, no se parece ni a un primo malo. Entorpece y enreda más que otra cosa. Es completamente nulo en las acciones de ataque y se solapa con Ronaldo, con Benzemá, con Ozil, con Alonso, con todos. Hoy por hoy, el Madrid no está como lugar de pretemporada o de rodaje para estrellas estrelladas. Bien haría Mou en no sacarlo hasta que esté en condiciones de igualdad con el resto de la plantilla, porque en caso contrario corre peligro de ser señalado por la hinchada. Y tampoco pasa nada porque Ronaldo no juegue un partido, para descansar, si una plantilla multimillonaria no puede prescindir de un solo jugador para jugar contra uno de los equipos de la zona baja de la tabla, apaga y vámonos.

El FIFA Balón de Oro (Ballon d'Or) ya tiene sólo tres posibles ganadores: Andrés Iniesta, Xavi Hernández y Leo Messi. Los tres pertenecen a la cantera del Barça; es decir, que han sido fabricados bajo un mismo patrón de trabajo. Eso es algo que no ha logrado nunca ningún club. Fuera se han quedado futbolistas como Wesley Sneijder y Cristiano Ronaldo. Los tres mejores futbolistas del año pertenecen a un mismo club, el FC Barcelona. Si nos atenemos a la tradición del torneo lo más probable es que el premio se lo lleve alguno de los dos españoles. No hace falta recordar que el Balón de Oro de hace cuatro años fue el campeón del pasado Mundial: Fabio Cannavaro. Un defensa de gran calidad pero a años luz de los Zidane, Ronaldinho, Lampard, Ballack, etc. A Messi le corresponderá seguramente el tercer puesto. Está bien que un futbolista español consiga el Balón de Oro, después de tantos años del galardón de Luis Suárez. Quizá se merece más el premio Xavi, el ideólogo del Barça y la selección, que Iniesta, más completo y versatil. Lo que está claro es que su club y la selección no serían lo que son sin ellos. Cualquier decisión que se tome al respecto será justa y acertada.
A quien no se le ha quedado buena cara es a Sneijder. El argentino y capitán del Inter, Javier Zanetti, no ha tardado en calificar de absurda la decisión de descartar del premio a su compañero holandés. "Es absurdo, Wesley es un jugador fantástico y si ganamos el triplete (Serie A, Copa de Italia y Liga de Campeones) fue gracias a él". Pero es que el premio no puede ser para todos. Que se lo digan a Ronaldo.

La salida de Ruud Van Nistelrooy del equipo blanco, el mejor delantero del club tras Cristiano Ronaldo, parece haber sido aceptada con total aceptación por parte de la opinión pública, pero a mi no me ha gustado nada. Me resulta difícil de entender que el club haya dejado marcharse gratis a un veterano atacante de sus características que acababa de recuperarse de una lesión. Es cierto que Ruud es un delantero con poco recorrido ya. Su futuro se acaba en los próximos dos años, pero también es verdad que aún con su edad y sus lesiones hay pocos atacantes más fiables que él en el concierto internacional. Su bagaje goleador en las temporadas que ha jugado con el club blanco es demoledor y su calidad podía haber sido aprovechada todavía para desatascar determinados encuentros del máximo nivel. Hoy por hoy, los delanteros titulares son Cristiano e Higuaín, pero por lo que respecta al banquillo hasta la fecha el rutilante fichaje de Benzemá no ha demostrado ser el grandisimo jugador del que muchos hablaban. El francés tiene una gran calidad, pero para jugar de titular en el ataque del Madrid eso no basta. Hay que ser un matador, hay que tener presencia en los momentos importantes y hay que ser un ganador. Eso, hoy por hoy, no lo tiene Benzemá. Lo tiene Raúl más que el francés, y lo tiene Van Nistelrooy. Gran fichaje el del Hamburgo a coste cero. Mientras el Real abre la puerta al holandés, se quedan en el banquillo Drenthe, Metzelder, Gago... La salida de Ruud es la marcha de un delantero fiable.

¿El nuevo Julen Guerrero? El mediapunta santanderino ha irrumpido con gran fuerza en el mundo del fútbol. Pocas apariciones se producen de igual modo, y muy de tanto en tanto, en el concierto futbolístico español. Desde su debut en el estadio Santiago Bernabeu ante el Real Madrid la ola de elogios hacia el jugador del Racing de Santander no ha parado de crecer. Hay jugadores que al primer toque de balón, a la primera carrera ya se sabe que son muy buenos y Canales es uno de estos casos. Triunfará. Y lo hará a lo grande si no se equivoca. Tiene el joven de 18 años una tesitura complicada ahora. Finaliza contrato en junio y qué hacer. Seguir en el Racing luchando por no perder la categoría o marchar a cualquiera de los equipos que le pretenden: Real Madrid, Barcelona, Sevilla, Arsenal... y cada día la nómina será mayor. La cuestión es que con cinco partidos en Primera lo mejor seguramente será completar su periodo de formación en un club donde vaya a jugar.¿Le dejarían en el Madrid los Benzemá, Cristiano Ronaldo, Kaká, Higuaín y Raúl? Hablando de Raúl, él sí lo consiguió. Sentó en el banquillo a Butragueño y a Alfonso, y se ganó el respeto de forma inmediata. Verdaderamente, el Real Madrid precisa de un crack joven y español y el niño Canales lo es. ¿Y en el Barcelona donde la competencia es tan fiera que hasta Bojan lucha por ir de la grada al banquillo? De momento, al jugador del Racing lo que se le ve es el desparpajo de los cracks, la calidad técnica de los elegidos, la capacidad de definir de quien domina a la perfección el oficio y la seguridad de quien se sabe el mejor. Lo dicho, Canales es la gran aparición en la escena futbolística española de los últimos años. Que no se estropee.










Muchos decían que era mejor que Maradona, pero yo diría que no tanto. No tanto, pero Jorge Alberto González, Mágico González para todos y todas, fue un futbolista especial como no ha habido otro sobre la hierba. Cuando escucho comentar que fue el mejor jugador salvadoreño me entra la risa. El mejor jugador salvadoreño y el mejor jugador del mundo en muchos momentos, sólo el astro argentino, Platini y seguramente alguno más podían demostrar más nivel futbolístico en su época. No jugó en el Madrid ni en el Barça ni en la Juve ni en el Milan porque era un jugador diferente. Casi me cuesta agregarle el término deportista, porque Mágico no era eso. Era un artista bohemio con un talento descomunal que no cuidaba fruto de su indisciplina y de la mala vida que se daba, de su irresponsabilidad, de su poca profesionalidad. Pero aun así fue uno de los futbolistas más admirados de los 80 y que triunfó a su manera. La técnica de Mágico González era completamente fabulosa, le pegaba con las dos piernas con una calidad que sólo he visto a Maradona (ni Zidane, ni Romario, ni Cristiano, ni Messi ni leches...), se iba de quien quería cuando quería y como quería, tiraba faltas, era generoso en el juego y hacía todo cuanto se puede hacer con un balón. Lo que no le podías pedir era correr en los entrenamientos. Si había que correr corría, pero en los partidos y si era estrictamente necesario. Un crack muy especial, aquí dejo una dirección de youtube de unas imágenes suyas que valen la pena. www.youtube.com/watch?v=OMenVOhSLRw



Sólo le falta romper con la albiceleste. La Argentina, la de Maradona, se le resiste. El "Pelusa" le hace jugar de una forma diferente a la que disfruta con el Barcelona. El Diego quiere que Leo juegue como lo hacía el con su selección allá en 1986 y en 1990, pero para eso hay que ser Maradona y Messi de momento es Messi. Lo que no es poco. Nada menos que un Balón de Oro. Y nada más. Hoy la revista France Football ha dado a conocer el nombre de los galardonados y el primero de la lista es Leo Messi, un argentino de 22 años que hace ocho llegó a la Masía para recibir un tratamiento que en su país no le podían dar. Resulta que la "Pulga" ha mutado en coloso que traza slaloms imposibles a una velocidad endiablada que le convierten en un jugador muy difícil de parar. Messi tiene gol, tiene visión, tiene el toque de los canteranos culés y tiene una humildad que añoramos en muchos jugadores de fútbol de menor talento. No se ha portado mal la revista francesa organizadora de los premios. Ahí queda su reconocimiento al talento descomunal de Xavi Hernández, quien perfectamente podría haber recibido el premio de mejor jugador, y a Andrés Iniesta, tercero y cuarto respectivamente. El número dos ha sido esta vez Cristiano Ronaldo. Pero hoy es el día de Messi, el pequeño humilde futbolista que está por encima de todos.

Acabo de regresar de ver el Barça-Real Madrid que ha terminado hace diez minutos. El primer gran partido de la temporada. A primera vista y antes de que los diferentes medios de comunicación empiecen a hacer sus análisis voy a dar, a bote pronto, alguna de las valoraciones sobre el choque. En primer lugar, que ha sido un partido muy igualado, muy disputado, muy entretenido y muy reñido como hacía años que no ocurría. Si bien el Barça ha mostrado desde el primer momento sus armas, que son el toque, el rondo, el control de juego y el posicionamiento en el campo tanto en defensa (excelente Puyol) como en ataque, el Madrid no le ha perdido en ningún momento la cara al partido y de hecho las mejores ocasiones salvo el gol de Ibrahimovic han sido del conjunto merengue. Ronaldo, Marcelo y Benzemá han disfrutado de ocasiones para hacer perfectamente gol que al final se han quedado en nada. Podriamos decir que el Madrid ha ganado en uuuiiis y el Barcelona en goles. Habría que destacar, aunque suene tópico, que el árbitro a pitado más del lado de los azulgrana, sobre todo en las reiteradas faltas de la primera parte que no ha sancionado antes a Busquets, Keita e incluso Iniesta. Ese ha sido el "pero" a poner al colegiado que, sin embargo, ha cargado pronto de tarjetas a la defensa blanca. En definitiva, los azulgranas se van contentos por el resultado y los madridistas deberían hacerlo también porque han sabido plantarles cara. Sólo les ha faltado un poco más de posesión, los contragolpes y las ocasiones han sido casi todas del equipo merengue pero aun así a los blancos les ha faltado un poco de jerarquía en la posesión (un Cesc, un Silva o algo así). Ronaldo ha estado muy bien tras más de un mes de inactividad y su cambio por Benzemá, que poco ha aportado, se ha notado. Kaká ha estado muy bien en el desborde pero muy chupón y poco resolutivo de cara a portería. Messi ha hecho un partido discreto, ha estado implicado y con cierto desborde pero no ha sido el jugador de otros encuentros. E Ibrahimovi ha sido decisivo, tanto en el gol como en su incidencia en el juego, muy superior a la de Henry. No quiero terminar este artículo sin referirme a Puyol, quien para mi ha sido la clave para que el Barça se vaya a casa con los tres puntos. Y esta es mi calificación de los jugadores del 1 al 3, al término del partido.
Barcelona: Valdés (2), Alves (1), Abidal (1), Piqué (2), Puyol (3); Keita (1), Busquets (2), Xavi (2), Iniesta (2); Messi (1) y Henry (1) -Ibrahimovic (2)-.
Real Madrid: Casillas (1); Ramos (1), Arbeloa (1), Pepe (1), Albiol (2); Higuaín (1), Xabi Alonso (2), Lass (2), Marcelo (0); Kaká (2) y Ronaldo (2) -Benzemá (1)-.

Mañana se juega el clásico. El clásico de la Liga por antonomasia, que es el Barça-Real Madrid. Mi opinión es que el equipo azulgrana ganará sobradamente si quiere, si pone interés en manejar el partido y en controlarlo. Pellegrini ha dicho que el Madrid no es el Inter, pero eso no me tranquiliza mucho. ¿Eso quiere decir no es tan bueno como el campeón y líder del Calcio? ¿Eso quiere decir que no jugarán como contra el Alcorcón o como el pasado miércoles frente al Zurich? En este tipo de encuentros es bien sabido que los futbolistas se transforman, la motivación es alta y cualquier cosa puede pasar. Pero para que cualquier cosa pase el Real Madrid tendrá que hacer algo, tendrá que tener un plan y ese debe ser mejor que el del Barça, y el plan del equipo de Guardiola ya sabemos cual va a ser: quedarse con la pelota y controlar el juego hasta la desesperación del rival. Entonces si el Barcelona tiene la pelota el Madrid qué tiene: tres balas. Kaká, Benzemá y Cristiano Ronaldo, aunque el portugués igual no está para jugar todo el partido y comparte minutos con el Pipita Higuaín. Si eso sucede, para que el equipo blanco sea una amenaza precisa de suministradores de balones y quiénes tiene el Madrid para hacer eso: Xabi Alonso y...nadie más. Con Guti descartado para el choque, parece mentira que un club como el de Concha Espina no tenga los jugadores adecuados para hacer ese fútbol de dominio o de contragolpe que necesita en el Camp Nou. Lo duro es que los blancos aunque quieran no podrán imponer su fútbol. Además, aventuramos un estrecho marcaje de Lass a Xavi Hernández hasta los vestuarios para cerrar el grifo al equipo catalán. Lo que ocurre es que el Barça tiene otros recursos de los que carece el equipo blanco. Iniesta, Busquets, Márquez y hasta Piqué pueden formar el rondo que usan los culés antes de atacar con los Messi, Henry e Ibrahimovic... o Pedrito. Por contra si los azulgrana taponan a Xabi Alonso y dado que convenimos que no hay más jugadores aptos para la distribución ¿quién tendrá el dominio del balón y por tanto del juego? El Barça. Por tanto, mucho me temo que el Madrid jugará "a lo Inter" con la salvedad de que en lugar de Etoo juega Benzemá, en lugar de Diego Milito lo hará un tal Kaká y en vez de Zanetti intervendrá alguien llamado Cristiano Ronaldo. Que Dios coja confesados a los blancos, que en fútbol todo puede pasar.

La revista France Football acaba de publicar la lista de aspirantes al Balón de Oro con el que se reconoce al mejor futbolista del momento. Mi propuesta, lejos de las mediáticas, pasa por entregar el título este año al centrocampista español Xavi Hernández. Ganador de cinco títulos este año con su club y de una Eurocopa de naciones, no hay ningún otro jugados en el planeta que pueda acercársele ni discutirle en cuanto a rendimiento. No es un jugador de quiebros ni de requiebros, pero hoy por hoy, es el futbolista que mejor entiende y juega a este deporte. Distribuye, organiza, golea y defiende con una calidad que nos recuerda a los mejores: los Platini, Sócrates, Zidane... No se puede decir que Messi ni Cristiano Ronaldo sean más merecedores del trofeo que este año debería ir al mejor jugador de la Eurocopa y de la final de la Champions. Luego está el caso de Andrés Iniesta. ¿Que tiene que envidiarle a estos dos anteriores aparte desu cuenta corriente?

El año pasado una de las aportaciones más positivas que hizo Juande Ramos al Real Madrid fue demostrar como un mal lateral izquierdo como Marcelo puede ser un excelente interior izquierda. El manchego lo tuvo claro nada más llegar, al brasileño le cuesta horrores defender, no sabe ni tiene las condiciones mentales y físicas necesarias. No es el equipo blanco el más adecuado para aprender un oficio en el campo de juego y en el equipo de los Cristiano, Kaká, Alonso, Raúl y Guti (sí, Guti), los ensayos deberían hacerse con gaseosa y no ante cracks como Jesús Navas (el Ribery español). El pobre Marcelo no se enteraba ayer de por donde le venían los golpes y el Sevilla encontró un filón por el flanco izquierdo del Madrid. Marcelo no es lateral y tiene tantas condiciones para ese puesto como Van Nistelrooy, es decir, ninguna. Y dejando ese tema aparte, hay que decir que la desastrosa actuación de Marcelo no libra a Ramos de un cero en su participación de ayer. Falto de condición física, de concentración y de frescura, Sergio no es el que era desde que hace más de un año. Recuerdo que allá en la Eurocopa ya le llamó la atención Luis Aragonés en repetidas ocasiones. Si no se corrige el año próximo puede estar bien lejos del Bernabéu, porque hoy por hoy es un jugador vulgar.

Duras declaraciones las realizadas por Arjen Robben desde Munich para explicar su salida del club de Concha Espina. Duras declaraciones pero ¿serán verdad?. Veamos. En la primera etapa del presidente Florentino Pérez está claro que los fichajes eran hechos desde la dirección del club, ajena al área deportiva y técnica. Está claro que traer a los mejores del mundo agrada a cualquier entrenador, pero traer a un interior derecha como David Beckham cuando ya tienes a Luis Figo en esa demarcación es algo que casa más con la política de "los de las oficinas", como critica Robben, que con una planificación deportiva. Cuando se ficha a un balón de oro como Michael Owen para que caliente banquillo porque su plaza está ocupada por un tal Ronaldo y otro tal Raúl, es también una decisión de "los de las oficinas". Lo mismo que la decisión de prescindir de Makelele o de negarse a fichar defensas son decisiones de "los de las oficinas". O no fueron "los de las oficinas" quieren decidieron echar a Vicente del Bosque tras ganar la Liga y dos Champions, entre otros muchos trofeos. El holandés, ya ex jugador blanco, tiene toda la razón y es que parece que los viejos vicios vuelven a repetirse. Cuando se apuesta tan fuerte por el marketing lo que manda es el mercado y la política por encima de las razones deportivas. La vez anterior el proyecto cuajó en un principio pero se descalabró al final con tres temporadas horribles sin criterior alguno. Y es que el marketing no puede ser más importante que las razones deportivas que pueden llevar a un entrenador a jugar con unos y sentar en el banquillo a otros. Y en el Real Madrid actual ya hay muchos que parece que van a jugar por decreto y eso es muy peligroso para mantener la competitividad de la plantilla. Porque Cristiano Ronaldo es muy bueno, posiblemente el mejor del mundo, pero muy seguramente un gran Robben sentaría en el banquillo a cualquiera, llámese Cristiano, Messi o Kaká. Y eso es precisamente lo que no consentirán nunca "los de las oficinas".


La decisión del Real Madrid de prescindir de Robben uno de los mejores jugadores de su plantilla, el único que por calidad podía discutir con las nuevas incorporaciones de Cristiano Ronaldo y Kaká, es un error por mucho que algunos sectores de la prensa muy próximos al presidente Florentino Pérez hayan querido defender la operación. Es llamativo que un diario del prestigio de Marca ocultara una encuesta en su web en la que el 88% de los internautas se manifestaba en contra de la venta del holandés y, en cambio, calificara como "buena" la operación en su portada. Es raro ver a un diario deportivo significarse tanto por una venta tan polémica como esa, como si en su propia redacción no hubiera periodistas de acuerdo con la mayoría de los internautas. Arjen Robben es posiblemente el futbolista más desequilibrante en el uno contra uno de todo el concierto europeo. En esa faceta ni Ronaldo ni Ribery, sólo el argentino Messi puede competir con el holandés en esa faceta. Su calidad está fuera de toda duda, su técnica con detalles en el golpeo a lo Zidane también. Sobre su individualismo habría mucho que hablar porque quizá sea más individualista errar decenas de pases que provocar cientas de ocasiones de gol como hace el nuevo jugador del Bayern. Los dos goles que metió en el debut con su equipo en la Bundesliga son buena prueba de ello. El argumento que algunos han querido dar es el de sus frecuentes lesiones, algo cierto, producto de su velocidad sideral e inalcanzable. Este problema le impide jugar tres partidos seguidos completos, pero en una plantilla como la del Real Madrid eso no es ningún problema. No hay que olvidar que el holandés es un jugador con una calidad sin igual para abrir los partidos. Mucho me temo que detrás de su marcha estén las maniobras de Valdano, quien bien pronto se ha prestado a intentar devaluarle. La última cuestión que se baraja es la económica, la necesidad de cuadrar el descomunal desembolso económico. Bien, eso justifica las ventas pero no todas las ventas. Hace dos semanas el Real sorprendentemente desechó una oferta de 15 millones por Gago. De haberse hecho, una gran operación por un jugador que no ha demostrado el nivel suficiente para liderar el centro del campo blanco. Al final, Valdano prefirió perder 11 millones con la venta de Robben, fichado hace dos años por 36 millones y vendido por 25. Arjen Robben uno de los grandes del fútbol mundial ha volado a Munich inexplicablemente.

Si Cristiano Ronaldo ha llegado al Real Madrid para cuestionar el trono de Messi en la Liga. El inminente traspaso de Ibrahimovic al Barça se produce para intentar eclipsar a otro de los nuevos galácticos madridistas, hablamos de Kaká. La noticia del acuerdo entre Inter y Barcelona para traspasar al jugador sueco viene a reequilibrar mediática y futbolísticamente a ambos planteles. Si hoy por hoy Cristiano y Messi se discuten quien es el mejor del mundo, Ibrahimovic, Kaká y Ribery hacen lo mismo por saber quien es el tercero, el cuerto y el quinto. Para los degustadores de talento puro y duro Ibrahimovic puede ser calificado perfectamente como el mejor. Dotado de una habilidad excepcional a pesar de su más de 1,90 de altura, de una gran capacidad goleadora que le ha catapultado al puesto de pichichi de la última edición del Calcio, el sueco destaca además por una visión de la jugada y del juego que ninguno de los cuatro grandes futbolistas anteriores tiene en su grado máximo. Desde luego que su fichaje sería un gran acierto del Barcelona, aunque todo hay que decirlo, el grado de mejora de los azulgrana es mínimo dado lo alto a lo que han llegado este año. Ahora, son Eto´o e Ibrahimovic dos jugadores distintos, pero coinciden en una cosa si el camerunés es un incendiario el sueco es otro con un carácter difícil de llevar. En eso son tal para cual.



Es sorprendente la decisión del Manchester United de guardarse en el bolsillo los ¿94 millones de euros de Cristiano Ronado? para invertir sólo en Valencia y Owen como fichajes relevantes. Más si tenemos en cuenta que el ex golden boy ha llegado gratis tras el descenso del Newcastle. Es posible que Ferguson no haya dicho aún la última palabra en materia de contrataciones, pero dudo que el técnico escocés no sea consciente de la pérdida de potencial de su equipo con motivo de la marcha del nuevo 9 del Real Madrid. Quizá piense en darle más minutos a Berbatov, quien el año pasado vio muchos partidos desde el banquillo a pesar de su tremenda calidad. A lo mejor piensa que Valencia puede suplir el trabajo de Cristiano en banda. Sin embargo, está claro que es el conjunto inglés que más debilitado aparenta estar de cara al comienzo de la Premier y de la Champions. Ribery sería una posible solución. Dinero tienen para invertir, desde luego.




Desde Zidane el Real Madrid no ha tenido un jugador de la calidad del holandés Arjen Robben. El primer rasgo que define la categoría de un fútbolista es cómo baja el cuero al suelo, el segundo es qué decide hacer con el balón una vez controlado y el tercero donde pone la pelota una vez cumplidos los dos aspectos anteriores. Robben saca matrícula en todos estos aspectos y a velocidad supersónica. Una rapidez de ejecución y de desborde en el uno contra uno sólo comparable a la que pueden imprimir jugadores como Cristiano Ronaldo, Messi, Alves, Ribery y hace varios años los brasileños Ronaldo y Ronaldinho. Entonces, ¿por qué la ola mediática y el propio club quieren venderle? ¿Por qué no le respetan como a uno de los mejores? Algunos ponen el "pero" en su facilidad para lesionarse. Es cierto, once pequeñas lesiones en dos años no son el mejor parte médico. Sin embargo, Robben ha jugado también bastantes partidos y ha demostrado unas condiciones inigualables. Mucho le debe el Real Madrid al holandés su espectacular remontada antes de la debacle ante el Barcelona en el Bernabéu.

Pocos, por no decir ningún jugador de la plantilla actual puede compararse con Robben. De manera que cuando algunos le tildan de "chupón" y de "individualista", lo que se traslada es la sensanción de que no se le ha terminado de comprender. Es cierto que es un jugador que "se va solo" porque desborda, pero es indudable el daño que hace a las defensas y también quizá el futbolista no ha estado lo suficientemente bien acompañado en estos dos últimos años como para plantearse muchas otras opciones de ataque más allá del disparo y del centro al borde de la línea de fondo. En definitiva, que si el Real Madrid está configurando un equipo de calidad no puede ni debe prescindir de un jugador deslumbrante como Robben.

El equipo nacional ha mostrado durante el reciente campeonato la pérdida de gran parte del encanto exhibido en el pasado europeo. La ausencia de Iniesta tiene buena culpa de ello. El azulgrana es un autentico crack que mejora las prestaciones de sus compañeros. Prueba de ello, la tenemos en Xavi, quien siendo un extraordinario jugador no ofrece las mismas prestaciones en el Barcelona y en la Selección nacional sin la compañía del genio albaceteño. La conexión Xavi-Iniesta es la mágia de la selección, sin ellos se pierde mucho. Luego les acompañan los Xavi Alonso, Cesc, Silva, Cazorla, Villa, Torres y todos esos excelentes jugadores que completan el combinado nacional, pero la ausencia de Iniesta descuelga a España de lo más alto del escalafón. Recuerden el papel estelar que el mago manchego desempeñó en la victoria del Barça frente al Chelsea y en la consecución de la Champions ante el Manchester United. Iniesta vale lo que Kaká para Brasil, lo que Messi para Argentina o lo que Cristiano para Portugal.